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El ajedrez de Perón y Balbin-Por Kurt Wilkens

En una nube oculta, muy atrás en el cielo celeste y blanco se halla el bar Pensamiento Nacional. Allí, en una mesa de roble con sillas al tono, juegan una partida de ajedrez el General y el chino. Observando en una mesa contigua, Néstor, el Che, Evita y Discépolo.

Posicionando las piezas el General, las negras por supuesto, en silencio y viendo hacia la abertura que da directamente a lo que pasa en la Argentina.
El chino, un radical famoso que nunca fue presidente, coloca las blancas mientas sorbe su cortado.
Perón mueve, peón cuatro rey. Balbín ensaya una defensa siciliana. El General se da cuenta y comenta.
-Usted sí que no es tonto Chino. Ese estilo me hace acordar a mi primer gobierno. Una revolución total pero siempre a la defensiva de los cipayos orgullosos de traicionar a su patria.
-Mueva General, ponga un poco más de atención que Macri, ¿Lo vio?
-¿Qué hizo este muchacho?
-Y, sigue sin entender que es un gobierno democrático y no de facto, encima esos que dicen llamarse radicales, flaco honor le hacen al partido avalando decreto tras decreto.
-Usted se queja chino, ¿Y los compañeros? No me haga hablar.
-Bueno, algunos se oponen.
-Sí, se opondrán en la mesa del bar pero en la realidad, nada. Vergüenza me hacen pasar. A cada rato alguno menciona: “Si el General viviera, si estuviera Perón, lo van a hacer levantar de la tumba, si Evita viviera, etc. etc.”. No estoy en la tierra pero me amargo desde aquí, en este bar, en esta nube y encima dudando de la jugada a realizar.
-Tiene razón General, pero lo estoy viendo, todos se dicen peronistas pero no lo parecen.
-Chino, yo en España tenía un perro que se llamaba León. Le decía León y venía pero todos sabíamos que era un perro no era un león.
-Bueno, hoy en la Argentina, todos se dicen peronistas, le decís peronista a Massa, a Urtubey y vienen pero todos sabemos que no son peronistas. ¿Entendió? Juegue.
-Peón por peón, esta jugada me hace acordar a Venegas.
-Ni me lo nombre, hace mil años que está a cargo del sindicato de peones y trabaja para Macri. Este muchacho no entendió lo que es ser peronista.
-Bueno, yo tampoco puedo decir demasiado. Ahí lo tiene, le alquilaron el partido a la derecha, Macri hace y deshace y nosotros somos socios en las perdidas porque de ganar no ganamos nada. Y encima les mienten a los militantes: “Si Balbín estuviera vivo hubiera apoyado a Macri, si Alfonsín estuviera vivo hubiera hecho lo mismo que Sanz”. Minga la derecha. Les mienten, les hacen ganar las elecciones y encima no consiguen nada, son como las prostitutas que no cobran.
-Y bueno chino, mejor que decir es hacer.
-Sí, General y Macri está haciendo trizas la Nación.
-Déjelo, ya los muchachos están en sintonía con el Papa y se preparan para la revancha.
-Si mi General, pero este buen hombre está rifando el sacrificio de mucha gente y sólo para entregar el país al imperio.
Chino ya habla como uno de los nuestros.
-Es que esto es demasiado. Nosotros los radicales podemos apoyar un plan económico diferente, es más, hasta quedar bien con la derecha pero eso de ser socio de la exclusión, desocupación y endeudamiento es mucho.
En la otra mesa Néstor se levanta agarrándose la cabeza, Evita a los gritos: “Vamos a volver, vamos a volver”. El Che no comprende la falta de solidaridad del pueblo argentino y Discépolo escribe la segunda parte de Cambalache.
Perón lo mira a Néstor y le grita: “Viste flaco, tanto trabajo para que un mes y pico te tiren todo abajo”.
-¿Vio? Increíble. Todo lo que hizo Cristina, inútilmente.
-No flaco, no fue inútil. Ya la gente recordó lo que hice yo en el 46’ gracias a ustedes y ahora está viendo lo que eran los gobiernos anteriores a mi primera gestión gracias a Mauricio. Ahora sufrirán pero gracias al trabajo que hizo Cristina la gente no se cruzará de brazos, esto recién empieza y falta mucho.
Balbín se mete en la charla: “General, no todo está perdido pero cuanto mal hizo la derecha en toda la historia y hoy quiere hacer lo mismo pero en menos días”.
-Cierto chino, pero si los compañeros entienden que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino, se enteran que existe un pensamiento, una causa nacional y si copan las calles y las plazas, la vuelta está más cerca de los que muchos piensan.
-¡Mire General! un perro en el sillón de Rivadavia.
-No chino ese es Macri. Pero la verdad que no estaría nada mal que Balcarce lo reemplace, haría menos daño.

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