
En la Cámara de Diputados, Legisladores y especialistas debatieron en el marco de un ciclo organizado por
la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia, y la Bicameral de Derechos de Niño.
En el último encuentro que se realizó en el anexo de la Cámara Baja, el objetivo fue abordar una reforma de
la Ley de Adopción .Se discutió sobre los plazos actuales y acerca de la necesidad de concientizar a la
sociedad civil sobre las edades. La mayoría de los adultos inscriptos para adoptar buscan bebés de hasta un
año. Sin embargo, gran parte de los chicos que se encuentran sin cuidados parentales son más grandes y
tienen entre 6 y 17 años.
El nuevo Código Civil, promulgado en 2014, incluyó entre sus modificaciones al sistema de adopción. El
cambio más importante es la nueva perspectiva que pone al niño en el centro de la escena y en esa dirección
se debaten las modificaciones.
Durante la jornada, el subsecretario de Derechos para la Niñez, Adolescencia y Familia de la Secretaría
Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, Roberto Candiano aportó datos sobre familias inscriptas en el
registro de adopción: “Son 5.465 inscriptas, de las cuales el 90% quieren adoptar niños de hasta un año, 15%
hasta ocho años de edad y sólo el 0,8% niños de 12 años”.
Según la ley actual, un chico puede ser adoptado cuando un juez declara su “situación de adoptabilidad”, Es
el resultado de un proceso que comienza cuando se determina que un niño, niña o adolescente no puede
seguir viviendo con su familia de origen (por riesgo para su integridad o por qué sus padres no pueden
hacerse cargo), porque fue abandonado, porque la familia manifestó su deseo de no hacerse cargo o porque
los progenitores murieron. Es entonces cuando el niño, niña o adolescente es llevado a un hogar o a una
familia sustituta.
La vicepresidenta de la Bicameral,Carla Carrizo se refirió al panel de especialistas como un “punto de partida”
para la actualización de la ley actual, con la premisa de que “los niños sean tratados como sujetos de
derechos”.Carrizo se refirió a la tarea de acelerar los plazos de la adopción ya que “los niños no tienen por
qué padecer el mundo de los adultos”, y por otra parte llamó a “desmitificar la figura de los adoptantes
asociándolos con la biología, porque la identidad es dinámica y se construye”.
Los deseos de los adultos que quieren ser padres no siempre se alinean con la realidad de los chicos.
De acuerdo con un relevamiento realizado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y Unicef,
en 2014 en la Argentina había más de nueve mil niños y adolescentes sin cuidados parentales, es
decir que fueron separados de su familia de origen y se encontraban en instituciones o familias de
tránsito, pero la mayoría de estos chicos tenía entre 6 y 17 años y solo el 24% de los chicos tenía entre
0 y 5 años.
Al respecto , la jueza a cargo del Juzgado Nacional en lo Civil Nro. 92 , Victoria Fama destacó que “en los
niños más vulnerables, que son los adolescentes y en los niños discapacitados” y propuso un cambio en el
que el “eje sea el niño y no los adultos”. Sin embargo se mostró en contra de cambiar los plazos porque “es
poco para revertir situaciones” de la adopción plena y puso énfasis en el rol del Estado como tutor y garante
de los niños, porque de esta manera “le da transparencia al sistema judicial”.En la misma línea, Gustavo
Herrero, abogado y exdirector de la Dirección Nacional del Registro Único de Aspirantes a Guardas( RUAGA),
consideró que hay “muchos conceptos en los que hay que revertir la mirada”.Herrero precisó que “el registro
se creó en 2003 y recién en 2016 se adhirió la última provincia. Así logramos una red federal de registros, con
criterios consensuados, pero llevó mucho tiempo”.
Las condiciones actuales para anotarse en el registro son: ser mayor a 25 años que tenga nacionalidad
argentina o que cuente con cinco años de residencia en el país, y que esté inscripto en el registro de
aspirantes. Puede ser postulante una única persona, un matrimonio o los integrantes de una unión
convivencial.
La mayoría de los chicos que salieron de la situación de adoptabilidad lo hicieron porque fueron revinculados
con su familia de origen y solo un 8% fueron adoptados. También en gran medida los adolescentes
abandonaron las instituciones de cuidado cuando alcanzaron la mayoría de edad.La legislación existente
promueve que los grupos de hermanos no sean separados. Sin embargo, poco más de la mitad de los
postulantes aceptan adoptar a dos hermanos y solo un 5% acepta tres o más hermanos. También se presenta
el desafío de encontrar una familia para los chicos que no están sanos o que requieren cuidados especiales
porque solo un 15% de los postulantes acepta adoptar a un niño/a o adolescente con una discapacidad y/o
enfermedad.



