DIEGO VIDAL: Dilma en el ojo de la tormenta
En comunicación telefónica con Diego Vidal, periodista argentino residente en Brasil, conocimos su visión respecto de la situación que vive ese país sumergido en una profunda crisis política y económica, que ubica a su presidenta, Dilma Rousseff , en el ojo de la tormenta.
Por Matías Benítez.
¿Cómo se vive en Brasil estos momentos en que la oposición critica duramente a la Presidenta y pide un juicio político?
Para los argentinos esto no es muy extraño lo que está pasando en Brasil porque es muy semejante a lo que vemos suceder en Argentina, Ecuador o en Venezuela. Parece que hay sectores de la derecha política que no aceptan los resultados de las urnas y Brasil no es una excepción más allá de que sí, está pasando una situación economía complicada que tiene que ver con lo que ocurre en todo el mundo, porque la economía brasileña depende mucho de las exportaciones de sus materias primas al resto de los países. La retracción mundial del comercio exterior es muy grande y eso impacta en Brasil.
También hay que reconocer que las medidas que tomó el gobierno de Dilma Rousseff para enfrentar esta crisis no son justamente las que quizás esperaba el pueblo brasileño. Recordemos que ganó en octubre pasado, con 54 millones de votos, con un programa económico y político diferente a éste.
En realidad lo que se está aplicando hoy es muy similar a lo que el gobierno criticaba que proponía la oposición, en este caso encabezada por Aécio Neves que es el líder del Partido del ex presidente Henrique Cardoso.
Hoy esa situación se está agravando a nivel económico y también se le monta esta situación política impulsada desde los sectores de la oposición y desde los medios de comunicación.
Más adelante, consultado sobre las cuestiones en las que se basa la oposición para pedir juicio político a Dilma, el periodista afirmó:
“Son muchos los problemas que se plantean, desde una revisión de las cuentas del gobierno desde 2014, hasta el tema de la corrupción por el “lavado rápido” de dinero dentro de Petrobras con las contrataciones abultadas a empresas privadas y con un reparto de dinero entre funcionarios, que no sólo pertenecen al PT».
«Esta forma de corrupción tiene más de 25 años y salpica a todos. Los Medios blindan a la oposición, cuando el tema lo toca por algún lado»- afirmó- «dando la impresión de que los corruptos son Lula y Dilma y el resto son unos santos».
«Estos gobiernos populares lograron que estos pueblos tengan otra calidad de vida, consumo, acceso a educación que antes no tenían. Los quieren correr por el tema de la corrupción, cuando no pueden hacerlo por otros medios»definió Vidal ,quien también criticó el tinte racista que se aprecia en el Congreso y marcó aspectos en los que se diferencia la política brasileña, de la argentina: «En Brasil no se juzgaron a los autores de crímenes durante la dictadura, no hay nadie preso y hay militares de policías, que reivindican la dictadura de 1964 y van de uniforme al Congreso como una provocación, a asumir banca. Es muy seria la situación de Brasil en lo político y social».
Resumiendo, dijo que es incomparable el país y la sociedad de Brasil, que a partir de los últimos 10-12 años pudo reconstruir una clase media-baja que motorizó de alguna manera el consumo interno, logrando que entre 40 millones de personas salieran de la pobreza.



