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Crisis de Flybondi: qué pueden hacer los pasajeros para recuperar la plata de los vuelos cancelados

El pedido de concurso preventivo presentado por la aerolínea low cost, Flybondi, congeló las devoluciones de los pasajes cancelados y dejó a miles de usuarios atrapados en un laberinto judicial. La visión de la abogada especialista en Defensa del Consumidor, Leticia Pelle, sobre la vulnerabilidad de los damnificados, el rol de las vías administrativas y la encrucijada legal del sector.

En este complejo escenario, la frontera entre la figura del cliente y la del acreedor corporativo se desdibujó. De acuerdo con el análisis de Leticia Pelle, abogada especialista en Derechos del Consumidor, los usuarios enfrentan un cambio estructural en la naturaleza jurídica de su reclamo: “El pasajero de Flybondi no perdió su derecho, lo que está en riesgo es cobrarlo”, aclaró Pelle, en diálogo con Mundo Gremial, sobre el trasfondo de la situación.

De clientes a acreedores: la trampa del concurso preventivo en Flybondi

Para la especialista, la llegada de FB Líneas Aéreas S.A. a la instancia concursal altera de forma definitiva los mecanismos tradicionales de reclamo, desactivando las vías de atención directa o mediación previa. “El pasajero al que le cancelaron el vuelo tiene derecho al reintegro de lo que pagó. Eso no se discute. Lo que cambió con el pedido de concurso preventivo es que ese derecho ahora compite con el de todos los demás acreedores de la empresa”, sostiene la abogada.

En la dinámica cotidiana de la aviación comercial suele coexistir una discusión teórica sobre el encuadre normativo del damnificado. Al respecto, la letrada remarcó que “en el transporte aéreo solemos preguntarnos si estamos ante un pasajero o un consumidor, ello para determinar la ley aplicable y el fuero competente. En este caso, la respuesta es que se trata de ambos a la vez. Y hoy, además, de un acreedor”, explicó.

Esta mutación implica un obstáculo severo para las vías administrativas tradicionales, como los organismos estatales de Defensa del Consumidor o la propia Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Con la intervención de la Justicia Comercial, la empresa tiene vedado efectuar desembolsos individuales.

“Cuando el juez abra el concurso, Flybondi ya no podrá devolverle el dinero a nadie por fuera del expediente, aunque quisiera. Desde la perspectiva del Derecho del Consumidor, la situación de los pasajeros de la compañía low cost es de una vulnerabilidad extrema y sistémica, agravada por el estado de indefensión en el que se encuentran tras el cese de operaciones. Con la apertura del concurso preventivo de acreedores, los canales directos de reclamo de la aerolínea quedaron virtualmente desactivados o convertidos en un laberinto sin salida” subrayó Pelle.

flybondi

En esa línea, agregó que, “hoy en día, los pasajes cancelados ya no representan un servicio a reprogramar, sino una deuda en pesos congelada por la Justicia. Esto significa que los usuarios han dejado de ser clientes para convertirse, a su pesar, en acreedores quirografarios. Conseguir un reintegro directo o en efectivo por vía administrativa (como Defensa del Consumidor o ANAC) es hoy una quimera jurídica, ya que la ley concursal prohíbe los pagos individuales fuera del proceso judicial”, precisa Pelle.

Las vías de acción para los usuarios damnificados

Con este escenario, las alternativas para recuperar el dinero invertido se reducen a gestiones financieras inmediatas o a la verificación formal de la deuda en el juzgado comercial.

  • Reclamo de «Chargeback» o reversión de cargo por tarjeta de crédito: Es la vía de resolución más rápida para quienes adquirieron pasajes en los últimos meses mediante tarjeta de crédito o débito. Se trata de impugnar el consumo ante el banco emisor o la administradora de la tarjeta bajo el argumento de «servicio no prestado» o «incumplimiento total de contrato». Si la operación es reciente, la entidad bancaria puede revertir el cobro antes de que el dinero ingrese definitivamente al patrimonio congelado de la aerolínea.
  • Verificación de crédito en el Concurso Preventivo: Si la devolución bancaria directa no prospera o el pago fue realizado mediante transferencia/efectivo, el usuario debe presentarse en el expediente judicial del Concurso Preventivo (Juzgado Comercial N° 24). Para ello, es necesario verificar la acreencia ante la sindicatura que designe el juez, presentando los comprobantes de compra, tickets de abordaje cancelados y constancias de cancelación.
  • El riesgo de la devaluación: Al ser catalogado como acreedor quirografario (común, sin privilegio ni garantía prenda/hipotecaria), el pasaje queda tasado como una deuda en pesos congelada a la fecha de presentación del concurso. Esto implica que, de lograrse un acuerdo concursal tras un extenso proceso judicial, el valor del reembolso original habrá sufrido una severa pérdida de poder adquisitivo por el transcurso de la inflación.

Pelle expone la falla de origen en el modelo de comercialización aerocomercial “low cost” cuando se enfrenta a una cesación de pagos: “Hay un dato que suele pasar inadvertido. Quien compra un pasaje por adelantado le financia a la aerolínea un servicio que todavía no recibió. Cuando la empresa cae, ese consumidor queda en la fila como acreedor común, sin ninguna garantía. En definitiva, el caso Flybondi demuestra que las herramientas vigentes de defensa del consumidor quedan obsoletas ante crisis corporativas de esta escala”.

Finalmente, la especialista señaló que “el sistema le debe a la ciudadanía una protección más activa y realista; no podemos seguir permitiendo que el riesgo empresario se traslade de forma tan directa y desproporcionada al bolsillo de los usuarios”.

Impacto operativo, vaciamiento y el rol del frente sindical

La paralización de Flybondi no solo afectó las economías familiares de los usuarios. El desplome de la transportadora reconfiguró la distribución del mercado aerocomercial argentino, donde la aerolínea pasó de concentrar el 17% del tráfico de cabotaje a conservar apenas un 0,1% marginal, reduciendo su flota de 13 aviones operativos a solo 3 unidades varadas en suelo nacional.

A la par de la vulnerabilidad de los pasajeros, el frente laboral exhibe más de 900 desvinculaciones, salarios impagos y acuerdos de retiro voluntario incumplidos que afectan a cerca de 1.000 familias.

El derrumbe de la low cost volvió a poner en debate el esquema de representación gremial que funcionó en la compañia. Flybondi operó históricamente bajo la estructura de un sindicato de empresa (ATAF), impulsado en sus orígenes durante la gestión de Mauricio Macri. Frente a la emergencia, organizaciones tradicionales de la actividad como APLA (pilotos) y Aeronavegantes cuestionaron públicamente el modelo de relaciones laborales fragmentadas de la compañía, logrando incluso la elección de delegados propios entre los tripulantes de cabina.

Sin embargo, el contraste en la respuesta gremial fue evidente para el sector: mientras que las crisis o paritarias en Aerolíneas Argentinas desencadenaron paros generales y movilizaciones de gran escala, el vaciamiento de Flybondi escaló hasta el concurso de acreedores sin la activación de medidas de fuerza coordinadas para frenar los despidos o garantizar la continuidad productiva, limitándose la acción sindical a comunicados de solidaridad y gestiones administrativas aisladas.

FUENTE, MUNDO GREMIAL

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