
La Central Obrera debatiría el futuro de su conducción a nivel nacional, el próximo 22 de agosto, tal como se había comprometido el actual Consejo Directivo: renovar autoridades “para ponerle fin” a un Triunvirato que muchos consideran agotado desde diciembre del año pasado.
Lo concreto es que después del “contundente” paro nacional del 25 junio, contra las políticas económicas del Gobierno nacional y el arribo al país del FMI, la conducción de la Central Obrera recobró el aliento y parece envalentonarse para retrasar o postergar la renovación de autoridades. No es un conglomerado homogéneo, hay debate, mucho debate y también la mirada puesta en el futuro del gobierno nacional y las elecciones del 2019.
“No habrá elección de nuevas autoridades el 22 de agosto”, sostuvo un dirigente sindical, ladero de uno de los Triunviros de la CGT, al rechazar la realización de un Congreso normalizador.
“Falta un mes y días para el 22 de agosto. Pueden pasar muchas cosas”, explicó Pablo Moyano con mesura. Al tiempo que disparó: “si no hay lista de unidad, si no hay renovación de autoridades, hay muchas posibilidades de reflotar el MTA, somos muchos gremios con esa idea, de recuperar una herramienta de lucha para defender a los trabajadores”.
Hoy por la tarde se mantendrá una nueva reunión del Consejo Directivo de la CGT en la que se debatiría el futuro dirigencial de la Central y la fecha de la elección. “Hay mucho debate”.
Asimismo, la fragmentación en sectores, líneas, organizaciones y movimientos que se sienten débil o escasamente representados por la actual conducción de la Central, sumado a las Organizaciones no Confederadas, movimientos sociales y de la economía popular, terminan delineando una profunda atomización de los Trabajadores en su conjunto.
Sin embargo, el discurso de la unidad se repite, pero no logra hacer pie.
“Hoy los dirigentes tenemos la obligación de construir la unidad porque como están las cosas, se perdió el marco colectivo, lo que nos vuelve débiles como movimiento obrero”, reflexionó el histórico dirigente de la FOETRA, Osvaldo Iadarola.
Un Programa, algunos puntos o unidad de criterio pueden derivar en un plan de acción unívoco. “Ojala tengamos una CGT a la altura de las circunstancias, capaz de enfrentar el rumbo económico de ajuste, hambre y recesión que propone el Gobierno a pedido del FMI”, disparó a modo de plegaria Pablo Moyano.
“La unidad se siente en las bases, la piden los trabajadores. Los dirigentes tenemos que tener la capacidad de imitarlos y dejar los personalismos”, postuló otro dirigente enrolado en el movimiento 21 F, pero que prefirió el anonimato.
“Para confrontar de verdad con este Gobierno tenemos que tener una CGT combativa, con los movimientos sociales adentro”, propuso el Secretario Adjunto de Camioneros.
Mientras tanto, la realización de un nuevo Congreso Normalizador de la CGT aguarda la definición de fecha.



