El líder de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE), Carlos Minucci, habló del momento que atraviesa el pueblo trabajador. Denunció un clima enrarecido entre un Gobierno manejado por los dueños de empresas de servicios, y dirigentes sindicales que no están a la altura de las circunstancias.
El sistema eléctrico dejó de pertenecer al Estado hace décadas para pasar a manos privadas, el trabajador con ese cambio dejó de sentir la cercanía por algo que veía propio. ¿Cómo hace para que el empleado encuentre la afinidad que perdió tras SEGBA en el sindicato?
La pelea es de todos los días, no puede haber doble mensaje a la gente. Sabían cuando tomamos la Asociación que era un proyecto gremial que iba a confrontar con las empresas para una mayor representación. En este tiempo hubo peleas paritarias muy difíciles, y quienes vivimos el ´menemato´ sabemos que vienen por todo. Nosotros estamos de pie, defendiendo un servicio público que está bastardeado. Y somos el único gremio que sostiene que la solución en el sistema energético es que vuelva a la órbita del Estado.
En el peronismo se decía que los gremios debían dejar de ser un factor de presión para ser factor de poder. ¿Si extrapolamos esa frase a la actualidad de qué manera el sindicalismo puede volver a ocupar estructuras de poder en el marco de un debilitamiento gremial de dos años?
Durante el peronismo había de dar pelea frente a los conservadores, desde el 55 hasta los K fue la destrucción de la clase obrera. Hoy tenemos un Gobierno que nació como el pre peronismo y por eso quieren a las bases sublevadas al poder. En la última dictadura desaparecieron los que hoy tendrían que Gobernar el país, por ello, quedaron algunos dirigentes sindicales que negocian con los oficialismo de turno. Terminamos con los medios a favor del poder político, económico, de los servicios y judicial. Hoy se reemplazó en la región los golpes militares por golpes institucionales. Mauricio Macri no es más que una pata de todo ello. Pero hoy existimos dirigentes sindicales que no tenemos carpetas en nuestra contra para poder dar pelea.
¿El trabajador termina siendo el receptor del descontento del usuario con la empresa?
La verdad: es la lucha de pobres contra pobres. Lo que pasa en las empresas eléctricas es un reflejo de la desinversión de los ´90. Se va a vender Transener, que es la red troncal eléctrica en Argentina y va a caer en las manos de Pampa Holding, es decir Angelo Calcaterra, es decir Macri. Hoy se da que el gas y la energía están en poder de Mauricio Macri. Dentro de ese esquema de poder, el pueblo quedó en una situación enrarecida. A los jubilados les robaron todo, en la Provincia de Buenos Aires hay una gran destrucción con una Gobernadora que miente y es capaz de cerrar escuelas. El problema del Kirchnerismo es que no supo vender su producto, pero la culpa no es de Cristina como quiere demostrar el actual oficialismo. También existe la dificultad de asimilar cambios nacionales en el propio Peronismo, a los 14 años yo salía de la secundaria e iba a las Unidades Básicas y me adoctrinaba en el movimiento, hoy muchos van a hablar para conseguir algún puesto o cargo. En la actualidad, la post verdad se impone en la Argentina y si se siembra el miedo te hacen creer que el único que puede gobernar es el ´menos malo´. Pero te venden que el mal menor es Macri, o Magnetto mejor dicho. Mientras tanto como diría Serrat, “se está llenando de pobres el recibidor”.
Camioneros se fue de la CGT, y hay evidencias de más fracturas aun. ¿Ante un movimiento dividido es más sencillo que prosperen las medidas en contra de los trabajadores?
¿De qué sirvió la unidad en estos dos años donde se entregó todo? No vamos a dejar la CGT pero de nada sirve la unidad así. El triunvirato lo armaron entre Barrionuevo, Moyano y Caló. La única opción del triunviro en el veto de la Ley de Despidos era llamar a una medida de fuerza, no se hizo y se entregaron las banderas. De allí en adelante todo fue en contra de los trabajadores, nosotros resistimos la avanzada a los jubilados en diciembre y ellos llamaron a un paro al mediodía. ¿De qué sirvió? Días más tarde se aprobó la Ley de reforma previsional. En vez de defendernos dieron la pauta de que tengamos cuidado, porque si llegamos a salir nos pueden golpear. Así la unidad no tiene sentido.
¿Qué resistencia propone la Corriente Federal de Trabajadores a las políticas que surgen desde la cartera del Ministro Jorge Triaca?
Triaca, al igual que su padre, respondió toda su vida a los intereses de la embajada de Estados Unidos, en la época de Menem nos mataban a reformas y nos costó 8 años darnos cuenta. Hoy tenemos la suerte de que ya nos dimos cuenta y el frente de resistencia está trabajando. El 21 de febrero no fue un acto en defensa de Moyano, fue en defensa de nuestros derechos. Los trabajadores la pasan mal. El 14 de abril tenemos un encuentro en Santa Fe con la Corriente Federal de Trabajadores, donde vamos a juntarnos con toda la gente del interior. Y la corriente va a dar la lucha desde adentro de la CGT, hoy estamos mal pero vamos a estar mejor porque hay una clase dirigente resistente a los otros dirigentes negociadores.



