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Cambiamos futuro por pasado-Por Gabriel Princip

María Eugenia Vidal pasó, casi sin comentario alguno, su campaña rumbo a la gobernación. Cuando ganó, en sus primeras palabras y muy contenta ella, se dirigió a las cámaras y dijo: “Cambiamos futuro por pasado”. No se dio de cuenta del error hasta que le avisó Rodríguez Larreta. Los que creen que se equivocó, que tuvo un fallido, quizás cometan una falacia. El futuro que se viene es la remake del pasado y el dueño del globo amarillo es consciente de ello y trabajó para ese objetivo.

La realidad nos otorga la razón. En París, se acaba de repetir el 11 de setiembre del 2001. La reiteración del atentado contra las Torres Gemelas fueron los 7 atentados en Paris con casi 200 muertos. Un país que es socio de Estados Unidos, que colabora con la matanza de sirios es atacado por el Estado Islámico. En el 2001 Bin Laden, oficialmente, repelió a aquellos que día a día sometían y asesinaban a musulmanes en la antigua Persia.
Este tipo de hechos son la excusa perfecta para que el poder, llamase Comisión Trilateral, Club de Bilderberg, corporaciones supranacionales sigan en su camino a la reducción poblacional tal cual lo acordaron el 10 de junio de este año, en su última reunión realizada en Austria.
Paris fue sancionado por ser aliado del Tío Sam. En Argentina, los dos últimos atentados se produjeron en la década del 90’ bajo un gobierno que estaba orgulloso de sus relaciones carnales con los inventores de Superman.
El futuro en el plano internacional, bajo el gobierno de Macri, no resulta venturoso. Pero el plano nacional tampoco se prevé diferente. Ya lo dijo Vidal, “cambiamos el futuro por el pasado”.
El futuro, de ganar Daniel Scioli, es ir por la industrialización del país con un ajuste gradual. Con Mauricio, es devaluación más ajuste, más endeudamiento, los tres puntos fundamentales que alimentaron el gobierno de Carlos Menem.
Con la idea macrista, que se producirá porque ya lo han declarado y tendrá el apoyo del voto popular, si o si aumentará la pobreza, desocupación mediante y de aquí a mayor inseguridad, un paso. Es falaz la pobreza cero. Nadie puede garantizar pobreza cero con el ajuste como herramienta.
Tampoco se puede asegurar la lucha contra el narcotráfico en un país donde abunde la pobreza y menos aun la unión de los argentinos ya que la mitad no quiere a Mauricio Macri y un 25 por ciento lo vota por antiperonista y no por ser leal a su pensamiento.
Por estas razones el 2016 será un retroceso. En lo económico, volveremos a Videla , Menem y De la Rúa donde sólo sobrevivirá una parte de la clase media y la clase alta y en lo social, podemos retroceder a 1955 con la Revolución fusiladora pues ante el caos económico el gobierno hará responsable a Cristina y todos aquellos que apoyaron a su gobierno serán vituperados, insultados y perseguidos.
La frutilla del postre serán los medios de comunicación, pues el grupo Clarín y sus aliados, seguirán blindando a su empleado del mes y los medios estatales también responderán a este empleado.
Por eso, María Eugenia Vidal no se equivocó, se viene el pasado.

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