Argentina en 1983, a un mes de elecciones y con una crisis apocalíptica.
Por Claudia Bustamante.

En Crónicas del ayer nos vamos a 1983, específicamente el 29 septiembre de ese año, un mes antes de las elecciones que restablecían nuevamente la democracia en nuestro país, el diario La Época eminentemente peronista, un diario que reflejaba cómo venía la campaña del justicialismo ese año con Ítalo Luder, como candidato a presidente.
El doctor Raúl Matera contaba que la situación económica “ya es apocalíptica saliendo del golpe militar del proceso de reorganización nacional”, llamado así el golpe cívico militar que sufrió la Argentina del ‘76 al ‘83, y definió a la situación como apocalíptica en materia económica y pidió moderación a quienes ejercen el poder con el fin de que la Argentina llegue al proceso de institucionalización. Lo dijo en Radio Mitre y pidió que urgente, el país necesita ponerse de acuerdo con algunos principios básicos para que pueda salir adelante.
Le pidió en ese momento al candidato a gobernador de la provincia Buenos Aires, Herminio Iglesias, que no responda las -en ese momento entendía- agresiones del doctor Alfonsín candidato a presidente del radicalismo. También sostuvo que está de acuerdo en colaborar con la campaña y contaba que iba a acompañar a Ítalo Luder por distintos puntos del país.
Matera es el creador del Movimiento de Reafirmación Doctrinaria Justicialista que había estado en receso durante el proceso militar, y dijo que había concretado su apoyo a las candidaturas surgidas democráticamente en la compulsa interna del Justicialismo.
Por otra parte, en otra comentario con otra noticia, Raúl Bercovich Rodríguez candidato a gobernador por el justicialismo en Córdoba había manifestado que en su provincia no existía un solo peso, que las arcas están totalmente vacías.
De esta manera se enfrentaba la provincia al restablecimiento de la democracia -dijo el candidato peronista en ese momento que- “las industrias en otras épocas que habían sido florecientes, están prácticamente por el suelo”, destacó que “debido a la realidad descrita el problema de la vivienda, el problema de la educación, el de la salud pública y de volver a ser una Córdoba industrial, son todos asuntos muy importantes para la provincia”.
En ese momento Bercovich Rodríguez llevaba adelante una contienda con Eduardo Angeloz que finalmente fue ganador de las elecciones de la provincia de Córdoba.
Fue un panorama de lo que sucedía en 1983 a un mes de las elecciones, con una crisis económica y social muy profunda, que prometía el restablecimiento de la democracia con un Alfonsín ganador finalmente con casi el 50% de los votos.



