¿Quién es Ramón?

Por Margarita Pécora B. –
En los entretelones de la política hoy se recorta la figura, para algunos invisible, de un personaje llamado Ramón. Lo ha nombrado el propio presidente Alberto Fernández, referenciándolo en sus públicas declaraciones cuando decretó el aislamiento obligatorio por el Coronavirus, poniendo en cuarentena al país desde el pasado viernes 20 de marzo. También los Medios hablan de Ramón.
Pero ¿quién es Ramón? Comunas descorre el telón para mostrar el rostro del hombre de plateada melena, cuyo nombre realmente es José Luis, su apellido Ramón, y es diputado nacional, no precisamente del Frente de Todos, sino por Unidad y Equidad Federal (Mendoza). Este detalle ha sido clave, junto a su equilibrada postura, para lograr unir las fuerzas, tanto oficialistas como opositoras de su entorno, en estos momentos cruciales que vive el país.
En su libro autobiográfico “Mis bases para una Mendoza de pie”, Ramón revela que es abogado de profesión, hijo de ferroviario y que construyó desde los 14 años su vida en Palmira, pueblo de la familia paterna. Allí realizó oficios de toda índole, desde lustrador de botas, cadete de tienda, recolector de frutas, hasta escribiente en estudios jurídicos y notariales. Su enorme voluntad de superación, lo llevó finalmente a recibirse como Abogado en la Universidad de Mendoza donde cursó el doctorado en Consumo y Derecho del Trabajo. También fue profesor de Secundaria y hasta periodista.
Comunas dialogó con Ramón, a quien ya habíamos identificado como uno de los precursores más notables de la Ley de Góndola, sancionada recientemente por el Congreso de la nación, y esto nos dijo:
¿Cómo ha llegado a conquistar la confianza del espectro político tanto del oficialismo como de la oposición y qué rol ha tenido en la unidad de ambos para propiciar las imágenes que hoy ofrecen los Medios de adversarios ideológicos juntos por un mismo fin?
Llegado a la política, comencé a vivir, desde adentro, la profunda grieta formada por décadas de unos que piensan desde el la libertad del mercado, y los otros que lo hacen desde la distribución del estado. En esta encrucijada de ver esta realidad, me propuse buscar una manera de que la política salga de esta lucha entre bandos, como si fuere un partido de fútbol profesional de los clubes más grandes.
En ese camino, en la Cámara de Diputados comencé a trabajar en las Comisiones y recinto, buscando encontrar equilibrio en las posturas del oficialismo y oposición de turno, frente a los proyectos.
Recuerdo mi primer experiencia del presupuesto 2018, la Ley de jubilaciones 2018, el consenso fiscal y en fin, una innumerable cantidad de proyectos de Ley que se discutieron en el recinto y tuve la oportunidad de intervenir activamente, como fue la Ley de Economía del Conocimiento, Ley de tarifas 2018, Alquileres, y muchas más. En todas participé y la postura en todas ellas iba en camino de fortalecer el proyecto con posiciones que a veces eran en el medio, otras votaba de un lado: oposición, otras del otro lado, oficialismo. Eso sí, siempre, cada votación, tenía un argumento técnico y otro político. A mi modo de ver eso ha ido generando confianza.
¿Cuál es su estrategia como mediador o interlocutor para lograr atraer a estos polos diametralmente opuestos?
Marcar el camino de la tolerancia y de la prescindencia de los conceptos políticos, filosóficos de los extremos. El mundo cambió. Se necesitan políticas de Estado que nazcan como producto del consenso y de la discusión, y ese camino trato de seguirlo día a día.
¿Cuáles han sido los proyectos de Ley o las decisiones claves que ha adoptado el gobierno, donde ha estado presente su gestión mediadora?
En la Ley de Solidaridad social, pudimos convencer al oficialismo de que el proyecto original necesitaba cambios para que la Ley fuera más solidaria y equilibrada. De 13 cambios que propusimos, 9 fueron aceptados, y varios de esos cambios fueron bien recibidos, también, por las otras fuerzas de oposición.
Muchas de esas modificaciones atemperaron un extremo y otro, lo que hizo posible que la misma se aprobara de una manera acordada.
¿Cómo vislumbra el futuro de la pandemia del Covid- 19 a partir de las medidas que ha adoptado el Gobierno?
Esta Pandemia se ha apoderado de nuestras vidas, nos pone en una situación de guerra, en la que cada una de las batallas deberá ser librada siguiendo la conducción unificada del Presidente de la Nación.
Encarada la batalla, todo lo que sobrevenga a esto será otro mundo, otra oportunidad. Habrá un momento que ojalá nos encuentre en el camino del diálogo, los acuerdos y la toma de decisiones, para que en el carro del progreso que nos ponga a los fines del siglo XXI estemos todos, y no solamente un grupito privilegiado. Es mi mayor anhelo.
¿Cuáles serán los temas que pondrá en agenda cuando se reanuden las labores normales en el Congreso de la nación?
Apenas negociada la deuda externa, se impone resolver los endeudamientos internos de las provincias y de los ciudadanos comunes. Para ello, la agenda de nuestro proyecto es continuar con el desarrollo de la Ley de presupuesto para este 2020 y preparar el presupuesto 2021 de la Nación. A partir de un presupuesto se puede planificar la manera de distribuir los dineros de la Nación.
En ese marco, sigue en agenda lograr la sanción de una Ley que contemple a Mendoza con una tarifa diferenciada de gas, por el clima. Terminar con el sistema de abuso y corrupción de los registros del automotor, tener una Ley de acciones colectivas que sea herramienta de protección de derechos de los consumidores y trabajadores.
Para nosotros son importantes todos aquellos proyectos que pongan en la balanza la idea de igualdad.



