NICOLAS TROTTA: Brasil expectante en medio de la polarización

El Rector de la Universidad metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) nos anticipa su visión sobre un posible escenario brasileño si llegara a ganar Jair Bolsonaro, y sostiene que “Brasil es un estado en excepción porque ha tenido una ruptura institucional a partir del golpe parlamentario de Dilma Roussef- no subsanado-, y que implicó la segunda etapa del golpe que es la proscripción de la candidatura de Lula Da Silva quien encabezaba las encuestas. Esto también confirma que hay una sociedad polarizada y que lamentablemente busca un camino distinto y no puede encontrar respuesta.”
Por Matías Russo y Rodrigo Marcogliese
La pregunta de partida fue cómo influye el resultado electoral que se vivió ayer en Brasil y las consecuencias para la Argentina dado el triunfo de Jair Bolsonaro sobre Haddad a pesar de una segunda a vuelta, con resultados que parecen irreversibles.
“Lo bueno de la política es que nada está escrito hasta que se ponen los votos en las urnas. Hay que esperar estas 3 semanas para ver si la sociedad brasilera reacciona. Aquí no estamos frente a un candidato de derecha con una mirada neoliberal de la economía de la sociedad, estamos frente a una persona de pensamiento fascista, totalitario, excluyente del otro, con un discurso absolutamente xenófobo, discriminador de las minorías, de la mujer. Creo que en ese sentido el hecho de que él ha estado ausente a partir del atentado que sufrió en las últimas semanas de la campaña, quizás abra una ventana de oportunidad que cuando el pueblo brasileño masivamente lo escucha, se pueda replantear el voto de muchos de ellos y ver qué ocurre con ese casi 30 % de votos blancos, nulos y ausentes al momento de votar si realmente se logra conformar un frente democrático contra lo que es hoy la candidatura de Bolsonaro-
¿Ves por un lado desconocimiento del electorado, o ignorancia política. Cómo se logra con ese discurso racista, violento, para interpelar a gran parte del electorado?
Brasil tiene más del 51 % de la población negra o mulata y pese a que él ha tenido palabras de descalificación muy fuertes con la población negra, al punto de decir que ya no servían ni para procrear, o su propia política de discriminación a la mujer diciendo que no podían ganar lo mismo que los hombres porque se embarazaban- no son sus peores frases porque se ha manifestado a favor de la tortura y dictadura militar que duró 31 años en Brasil, también tenemos que entender que parte de la reivindicación que lleva adelante Bolsonaro se vincula a que Brasil no ha tenido una política de revisión de los crímenes cometidos durante la dictadura. Eso también creo que es un tema para analizar.
Por qué Bolsonaro penetra en estos sectores, porque ha tenido acompañamiento de la población afro descendiente en Brasil y de las mujeres, en parte creo que hay un cansancio del sistema político donde se lleva puesto también al Partido de los Trabajadores, y golpeó con más fuerza al partido de Temer cuyo candidato solo obtuvo el 1 %. Los dos partidos principales en términos electorales en la elección anterior excluyendo el PT, sacaron el 6 %de los votos. El único que se pudo mantener en ese sentido ha sido el PT con casi el 30 %.
Por qué penetra, digo que quizás es muy temprano para saberlo, la principal causa que observo es el cansancio al sistema más tradicional por lo que ha sido la profundización de la crisis a partir del golpe parlamentario a Dilma Rousseff y la sobredimensión que han tenido algunas cosas con visos de realidad. También hay fuerte manipulación vinculado a hechos de corrupción por parte del sistema político brasilero.
¿Se puede considerar a Brasil un espejo de lo que sería la Argentina, cuando hablás del cansancio de la gente, quizás a temas de corrupción política, etc.?
Esperemos que nunca tengamos una salida autoritaria. El sistema político de la Argentina tiene una consolidación distinta. Me constaría pensar que habría un Jair Bolsonaro en la política argentina actual, más allá de, por un lado, estamos atravesando una crisis económica que se profundiza, y por el otro, también hay toda una mirada crítica de un sector importante de la sociedad por los hechos de corrupción que rozan al gobierno anterior, pero que también a muchos actores vinculados al actual gobierno. Frente a eso, ojala que las diferencias se puedan dirimir en términos de candidaturas que valoren lo que nos ha costado conseguir tanto, como es la democracia, como es una mirada de tolerancia al que piensa distinto y no una salida que pueda implicar gobiernos autoritarios legitimados a partir del voto popular que es lo que uno observa con mucho dolor que está ocurriendo en Brasil.
Al preguntarle por los distintos perfiles de los candidatos a presidente en la Argentina que son figuras que se están consolidando a pesar de no venir de la política Trotta amplió mencionando factores como “el rol de los Medios de Comunicación en la instalación de candidaturas, y puso de ejemplo a Scioli y Macri más vinculados a revistas “del corazón” que a sus historias políticas”. Añadió que “esta sociedad demanda respuestas rápidas, los discursos son breves, la sociedad muta rápidamente su propia mirada ideológica y muchas expresiones políticas, por otra parte no han tenido capacidad de adaptarse a las nuevas demandas ciudadanas de los sectores que han ganado derechos sociales.
“Quizás Brasil es en sí mismo un ejemplo de eso. Muchos que accedieron a derechos básicos fundamentales no reconocen en sí mismo el esfuerzo para obtener esos derechos.
Consultado sobre lo sucedido con Dilma quien ya quedó fuera de poder integrar el parlamento brasilero, el experto opinó:
“Por un lado porque estaba la expectativa de que Rousseff iba a ganar las elecciones a la banca de senadores en Minas Gerais, las encuestas así lo marcaban, estaba como en primer lugar y termina con un 14 %, en cuarto, y todo esto comienza con el voto parlamentario de Dilma Rousseff, la primera instancia de ruptura democrática que ha tenido el Brasil y que implica también el surgimiento de una figura como Jair Bolsonaro que tampoco responde a las elites económicas brasileras, muchas de las cuales también están preocupadas porque no saben hacia donde van estas políticas públicas.
En el caso de Dilma, la historia terminará confirmando que hubo una enorme injusticia y quiebre institucional lo que ha sido su remoción, su injusta causa de la presidenta de la nación de Brasil y hoy en día su imposibilidad de poder volver a ese Senado que la destituyó, que también hubiese sido un mensaje de fortalecimiento de la democracia.
Los habitantes de Minas Gerais se han expresado así y Brasil se pierde una gran senadora como Rousseff- consignó Trotta-
Acerca de si cree que la ratificación de Bolsonaro caso de llegar a ser electo presidente, sería un cheque en blanco hacia la justicia, de decir Lula preso por tiempo indefinido, Trotta calculó:
“Sería una tragedia para Brasil en su conjunto. Uno observa que en el caso de un triunfo de Bolsonaro no solo va a estar en problemas Lula donde ya el valor de la justicia es absolutamente parcial, sino que estamos en un escenario imprevisible. Algunos plantean: una cosa es el discurso de Bolsonaro y otra, el Bolsonaro gobernando como ha pasado en parte con Donald Trump en EE.UU.
“El discurso de Bolsonaro es absolutamente fascista y mucho más violento que el del propio Trump,- aseveró- y los EE.UU tienen una institucionalidad distinta con mecanismos de control y contrapeso, contra lo endeble que tiene Brasil en lo institucional.
A partir de que hoy Brasil es un estado en excepción, porque ha tenido lo que considero una ruptura institucional a partir del golpe parlamentario de Dilma Rousseff que no ha sido subsanado y que implicó la segunda etapa del golpe que es la proscripción de la candidatura de Lula Da Silva quien encabezaba las encuestas. La realidad es que esto también confirma que hay una sociedad polarizada y que lamentablemente busca un camino distinto porque ni el PT ni el Sistema de partidos políticos le pueden dar una respuesta mejor.
En otra parte de su distendido diálogo con Comunas el académico argentino llamó su atención sobre videos de jóvenes marchando por Ipanema vestidos como militares. “En un Brasil en el Brics, a éste que mira más a lo que puede ser la Alemania o la propia Italia fascista. “es muy triste lo que pasa en un país con enorme injerencia en lo que nos pasa a todos los argentinos “- se lamentó-
También contestó a la situación que depararía a la Argentina si Bolsonaro sale presidente.
“Creo que si es un presidente que lleve adelante las políticas neoliberales o ultra liberales va a tener un impacto muy negativo porque Brasil profundizaría su crisis económica, y si llega a tomar medidas proteccionistas de su mercado interno como algunos piensas que puede hacer, también para algunos sectores de nuestra industria va a implicar una fuerte destrucción de empleo principalmente en el sector automotriz. Generando incertidumbre en proceso electoral argentino en un país que no está con condiciones de recibir golpes adicionales porque ya la economía está muy frágil.
Al recordarle el proyecto de Patria Grande que unía a mandatarios de países del Mercosur y preguntarle por qué se da la desunión apuntó:
“Hay una mirada muy chovinista y nacionalista pensar que Brasil por más que sea país semicontinental puede participar en el contexto internacional, sin traicionar a su bloque. Esto lo he conversado con el propio Lula y me ha planteado que “si volvía a ser presidente, se vinculada su lucha contra la desigualdad que todavía es muy profunda en el Brasil y por otro lado a rehacer la integración suramericana. Y que había tomado nota de cómo los estadounidenses interfieren tanto en los procesos para obstaculizar la integración.” Porque es la manera de que A. Sur sea parte del patio trasero de EE.UU y seamos un tablero de un juego en el que somos solo observadores. –aseveró Trotta. “ A. Latina está viviendo la disputa entre China y EE.UU y ahí la visión cortoplacista que tienen nuestros países cuando son gobernados por esquemas más liberales, como ha sido el caso de Chile-donde la cordillera no es parte de un proyecto latinoamericano común, sino una pared que nos divide…
Opinó finalmente sobre un escenario electoral con Cristina en el centro.
“Creo que acá tiene que haber marco de unidad de la oposición fuerte, no solo detrás de una candidatura sino de puntos programáticos sustantivos para sacar a la Argentina de una profunda crisis que se profundiza porque el nivel de endeudamiento y de condicionamiento que va a tener el futuro gobierno en 11 de diciembre del 2019 si logra derrotar a Macri, va a ser muy fuerte. La crisis no ha encontrado su etapa de superación, sino que va a seguir siendo bastante compleja y nos va alcanzar con una única fuerza ni un liderazgo.Parte del desafío es también cerrar algunas heridas abiertas, muchas de las cuales las terminó de profundizar el propio gobierno de Mauricio Macri”.



