Gremios

Calzado: En los últimos dos años se perdieron 7 mil puestos de trabajo

Por Laura Benítez

En diálogo con Comunas, el histórico dirigente de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina, Agustín Amicone, advirtió sobre “la crisis productiva” que atraviesa el sector del calzado, el cuero, textil y afines. Asimismo, invitó al gobierno a generar políticas que promuevan y cuiden a la industria nacional.

La industria del calzado a nivel nacional se encuentra cada vez más atada “al ensamble de partes provenientes de Indonesia, Vietnam, Brasil y China”-respectivmente-. “La fabricación de calzado en Argentina es ensamblado en un 99 por ciento. El ensamble estaba bien en una coyuntura, para generar empleabilidad, pero ahora debemos generar las condiciones para que la industria nacional, del calzado en nuestro caso, se valore y se cuide. Necesitamos una política industrial que cuide el trabajo de la gente”.

“Debemos contar con una política de crecimiento, de producción para toda la industria nacional, no solamente para el sector del cuero, del calzado o textil”, remarcó Amicone.

En esta coyuntura, la pérdida del poder adquisitivo del salario; recesión e inflación ponen en riesgo 500 mil puestos de trabajo que las cadenas de valor textil-indumentaria / cuero-calzado y marroquinería emplean.

-¿En qué se modificó la situación de los trabajadores de la industria del calzado con un Gobierno o con otro?

Teníamos discusiones con el anterior gobierno, justamente, por la matriz que se estaba instalando en Argentina del ensamblado de calzado. Nosotros entendíamos que ese era un proceso que debía acompañarse por un período determinado porque no podíamos convertir a la industria del calzado en una industria del ensamble, sobre todo, teniendo en cuenta que Argentina tiene un potencial en materia prima –el cuero-, que no tienen otros países. Lamentablemente, el otro Gobierno, que tuvo oportunidad, no cambió la matriz y el negocio del ensamblado de zapatillas no fue un negocio hecho por empresarios argentinos, fue hecho por empresarios y grandes marcas internacionales.

Ningún fabricante que ensambló zapatillas es de origen nacional. Esto quiere decir que el ensamblado ha sido un gran negocio para las grandes marcas y para el capital extranjero, pero no para los empresarios argentinos.

En este contexto, el principal problema en el sector del cuero y la vestimenta es la matriz del comercio exterior que favorece a las importaciones ¿estima que el país modificará la matriz?

El gobierno puede cambiar la matriz, pero tampoco decimos que la cambie mágicamente. Sin embargo, no creo que este gobierno avance en el camino de la productividad. Creo que seguirá por la vía de la especulación financiera.

Argentina, con las importaciones que son record en la historia, tiene tomado más del 30% del mercado con la venta con productos importados y las ventas han caído del 25 al 30 por ciento.

En Portugal se realizó hace unos días el Congreso de fabricantes de calzado, de técnico de calzado, con el apoyo del gobierno: el 95% de lo que se produce en Portugal se exporta. Cómo puede ser que Argentina no cuente con el apoyo al desarrollo de la manufactura del cuero, textil, que tienen un potencial notable. Esto muestra que hay una ausencia de políticas de Estados no solo en la industria del calzado sino también en la automotriz o metalúrgica. En nuestra industria parece que la única política es la del ensamble, continuando con lo erróneo de la gestión anterior y a contramano de lo que se busca.

El calzado entra al país a no más de 22 dólares y en las vidrieras ninguno baja de los 2500 pesos. Es una ganancia que no baja del 400 por ciento. Entonces, a contramano de lo que dice el gobierno, la importación cierra la fábrica, crea el desempleo y hace que el público consumidor no logre el producto a precio accesible. Esa matriz debe cambiar. En los últimos dos años perdimos más de 7 mil puestos de trabajo. Estamos peor que el 2001.

Lo producido no llega a precios competitivos a los consumidores.

Debemos competir con el capital extranjero en igualdad de condiciones.

-¿Cómo analiza las medidas anunciadas por el ministerio de Producción de rebajar los aportes patronales y la vigencia de las tres y seis cuotas, para compras con tarjeta, sin interés?

No creo, por más que sea auspiciosa la medida que toma el gobierno, que resuelva el problema de la crisis. Por el impacto de las tarifas sobre los salarios y el elevado costo de vida, la gente va a privilegiar pagar las tarifas y alimentarse, relegando la compra de ropa.

Yo me pregunto a dónde está el programa de crecimiento del gobierno. En su slogan de campaña el gobierno proponía un cambio, pero hoy son ellos los que tienen que cambiar.

-En este contexto conflictivo, la CGT definió un paro general para el 25. ¿Cómo lo analiza?

El 25 hay paro. Nuestra posición siempre sostuvo que había que ir al paro. Es inevitable por la crisis social y económica del país. Y aclaro: es muy fácil para algún agrupamiento sindical declarar un paro por los medios, pero lo importante realizarlo y que sea lo suficientemente contundente para que golpeé la fibra del poder.

-¿Hubo opiniones encontradas al momento de definir el paro dentro del Consejo Directivo de la CGT?

En el seno del Consejo Directivo, cuando hicimos la unidad, sabíamos que veníamos de visiones diferentes del sindicalismo. Por eso a la unidad hay que construirla.

Todos reivindicamos la negociación porque siempre hay que negociar, acordar, pero llega un momento en que el tiempo de la negociación se agota. Hay que mirar el clamor de la calle, lo que piensa la gente. La clase media es la que mas disconforme está y es la que apoyó a este gobierno. Los trabajadores están acostumbrados a que se cargue sobre ellos el costo de los errores económicos que toman los gobiernos, siempre fue así y ahora también, con la diferencia de que también le ha llegado a la clase media que, en algún momento, se creyó alejada.

Paritarias del calzado

En un marco conflictivo para la discusión paritaria, donde el gobierno fijó un techo del 15 por ciento, pero más tarde, propuso a los líderes cegetistas elevarlo al 20 para frenar la idea del paro nacional, Amicone sostuvo: “Estamos discutiendo, vamos a superar el 20, pero aunque firmemos por el 30 es una porquería porque los salarios del sector, están expuestos a la competencia internacional”. Y disparó: “Supongo que superaremos el 20% pero digamos que para los salarios empobrecidos que tienen los trabajadores del calzado aunque fuera el 50% sería una miseria”.

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