Recibe premio “José Martí” héroe de la República de Cuba, Antonio Guerrero

En un ambiente fraternal rodeado de amigos que integraron la potente red de solidaridad que clamó por la liberación de los Cinco cubanos presos injustamente en cárceles norteamericanas por luchar contra el terrorismo, uno de ellos, Antonio Guerrero, de visita en la Argentina, recibió el premio José Martí instituido por el Centro de Estudios Sociales y Culturales “Azucena Villaflor” para estimular a promotores de la unidad latinoamericana.
Por Margarita Pécora B.
Tony, como cariñosamente llaman al héroe cubano, compartió en la Casa de la Amistad argentino-cubana en Capital Federal, anécdotas tristes y angustiantes unas, y alegres y emocionantes otras de su largo presidio.
Entre las primeras, incluyó las sesiones de los juicios sobre una abultada y amañada causa, donde le pedían cadena perpetua. En las más emotivas, mencionó la llegada de voluminosos bultos con correspondencia de personas de diversas partes del mundo, exigiendo su liberación y la de sus compañeros, y el momento mismo cuando le dieron la libertad, tras larga prisión sufrida en Estados Unidos, y el encuentro inolvidable con Fidel quien había asegurado y cumplido en vida que los cinco volverían a la Patria.
Su mensaje para los argentinos que le acompañaron, así como sus hermanos de lucha, fue de profundo agradecimiento y aliento con consejos que resumió en frases emblemáticas: unidad y resistencia para la lucha.
Razones para un premio
“Nadie nace siendo héroe, pero cuando los pueblos reclaman el sacrificio de sus mejores hijos porque la Patria está en peligro, entonces surgen los que tienen en el ADN, esa virtud para realizar los mayores sacrificios, sin esperar nada a cambio- consigna el documento del Centro de Estudios Azucena Villaflor, para otorgar el premio a Guerrero.
“ Antonio Guerrero Rodríguez no se hizo héroe de un día para otro, ni comenzaron precisamente sus hazañas en Miami, cuando logró penetrar en las entrañas del imperialismo para revelar las maniobras de los grupos terroristas que perpetraban los más viles sabotajes contra la revolución cubana.
“Somos testigos de que la heroicidad de Tony no empezó allí, sino mucho antes, cuando el joven ingeniero en construcción de aeródromos, fue convocado para ejecutar la titánica obra de ampliación de la pista de aterrizaje en el aeropuerto internacional Antonio Maceo de su natal Santiago de Cuba. Cuando muchos pensaban que era imposible rellenar un cráter de 70 metros de altura junto a la playita de Aguadores, Tony decía que sí se podía, y en esa obra de titanes lo vimos trabajando bajo un sol abrazador, hasta completar ese regalo para los santiagueros, y entregárselo a Fidel en persona.
“Después de aquella prueba de fuego, ya el héroe estaba listo para la gran misión que fue revelar los planes terroristas en la cuna de la mafia anticubana. Y allá se fue, el hijo de Antonio y de Mirta en silencio, como tenía que ser y lo experimentó Martí, a continuar la epopeya que le cobrara largos años de vida en prisión, sobrellevados con el candor de su eterna sonrisa y su don de fértil poeta.
“Martí lo dijo: El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras.”¡Gracias Antonio Guerrero por este autógrafo de heroicidad que nos dejas. El centro de Estudios sociales y culturales «Azucena Villaflor», no puede pasar por alto esta vida ejemplar y entrega el premio José Martí, a Antonio Guerrero.”- resalta el documento.



