Movilización 21F: ¿Por qué marchan los que marchan? Por Laura Benítez
Se espera una multitudinaria congregación en Avda. 9 de Julio y Belgrano
En un contexto de inflación que no cesa; de compulsivo aumento de tarifas; de despidos y suspensiones; de la pretensión del Gobierno de poner un techo al aumento salarial de este año –para que no exceda el 15%-; de la reforma previsional –aprobada en un marco de tensión política y social- que terminó por esquilmar cada vez más el ingreso de los Jubilados; por el fantasma de la reforma laboral que el gobierno prevé tratar tras la apertura de sesiones ordinarias del HCN; por la defensa de los derechos y conquistas de los trabajadores; son algunas de las motivaciones sociales, gremiales y por qué no políticas –ver abajo-, que terminaron por engrosar los reclamos camioneros que dieron inicio a la movilización: “la defensa del CCT del sector 40/89, la preservación del empleo y mejoras salariales”- como la había anunciado la Federación de Camioneros-.
Así, lo que se inició como una movilización exclusiva de los camioneros, fue logrando el apoyo de otros sectores gremiales, incluso de la CGT, aunque algunos dirigentes desoyeron o prefirieron desandar lo acordado.
La presión- extorsión del gobierno con el dinero de las obras sociales sindicales, continúa siendo una pieza fundamental para entender por qué algunos marchan y otros no, por qué unos continúan dialogando y otros abandonaron la conversa o “el monólogo”, como definió oportunamente la CGT.
En tanto, movilizan Organizaciones sociales; las dos CTA; el PJ bonaerense; partidos opositores al gobierno de Cambiemos; la CFT –línea interna, combativa, en el seno de la CGT-, entre otros.
¿Motivaciones políticas?
La movilización activada por Camioneros, combina varios ingredientes que hablan a las claras de la disputa Moyanos-Macri: Camioneros y la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) negocian desde haces meses el bono de fin de año, que logran conquistar, año a año, los camioneros. Sin embargo, la modificación del adicional por antigüedad, que es del 1% y los empresarios pretenden reducirlo a la mitad, sería la prenda de negociación. Hoy, luego de varios días de negociación paralizada, las partes habrían acordaron un bono de 9500 pesos correspondiente al 2017. Sin embargo, el acuerdo se encontraría frenado en el ministerio de Trabajo, ya que la cartera habría afirmado que no homologará el acuerdo arribado.
Además, la presión judicial pesa sobre los Moyano, las denuncias de Graciela Ocaña; el conflicto por la continuidad de OCA y la exigencia del Gobierno para bajar los costos del transporte, condimentan el anuncio de la medida de fuerza.
Al respecto, Pablo Moyano aclaró: «más allá de la disputa Moyano-(Mauricio) Macri hay una multitud de problemas».
A todo esto se agrega “la campaña de desprestigio de los dirigentes sindicales y sus gestiones, la persecución judicial y el disciplinamiento ejemplificador, tras los casos Balcedo, el “Pata” Medina o el Caballo Suárez”, denunciaron algunos dirigentes.
Empero, el triunviro Carlos Acuña –cuando adhería a la marcha- aclaró: “La movilización obedece a la situación social del país, no responde a las causas contra los dirigentes gremiales”. Sin embargo, según algunos dirigentes la marcha “fue tomando cada vez más un tono político en la pelea Moyano-Macri”.
Por una CGT amiga del Gobierno
Tras “la fractura o fracaso del Triunvirato cegetista”, el objetivo inmediato del gobierno nacional es avanzar en el “dialogo” con los sectores que no participarán de la marcha y, además, fortalecer el vinculo con los gremios enrolados en las 62 –que acompañan la gestión de Gobierno y tienen una fluida relación con Jorge Triaca-.
Todo, “porque buscan debilitar y aislar a las diferentes Organizaciones gremiales combativas, que salen a dar pelea y alzar su voz contra estas políticas de hambre y exclusión”, explicó un dirigente enrolado en la CFT. “Pero no nos van a acallar y vamos a seguir dando pelea”, continuó.
En tanto, el Gobierno nacional buscaría consolidar una CGT amiga, afín, si no es a sus intereses, que por lo menos no signifique un obstáculo a la concreción de sus objetivos.
Por su parte, Pablo Moyano, adelantó –tras la oficialización de la fractura de la CGT-que intentarán elegir un nuevo secretario general para la Central obrera, en marzo o abril.



