Jorge Sarghini: “En economía no hay misterios y no se puede creer en los milagros”-M. Russo
Jorge Sarghini, economista y candidato a Diputado Nacional por 1 País se refirió al tratamiento del Presupuesto 2018 y al aumento de la deuda pública. “Ha habido grandes errores y falta de profesionalismo”, dijo el actual legislador provincial.
Por Matías Russo.
En el anexo de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, Jorge Sarghini recibió a Agencia Comunas. El actual legislador provincial si bien está expectante de la campaña y del resultado que pueda obtener Sergio Massa que le posibilitaría el ingreso al Congreso Nacional, pone a disposición sus conocimientos, y su experiencia en materia económica para aclarar el panorama que atraviesa la Argentina.
Según el proyecto de Ley de Presupuesto de 2018, el Gobierno proyecta que la deuda pública bruta (interna y externa, en pesos y en dólares) finalizará 2017) en torno al 58,5% del PBI. ¿Cómo analiza esta situación?
El problema de la deuda es el ritmo al que va creciendo, el porcentaje de intereses en el total del gasto ya es muy relevante. El gobierno minimiza el efecto, pero en economía no hay misterios y no se puede creer en los milagros. Una economía que tiene déficit gemelos (fiscal y déficit externo), con un tipo de cambio atrasado porque la inflación le gana todos los días es una economía que solo puede ir por los atajos. En la última etapa del Kirchnerismo se fue por el atajo de la emisión y este gobierno mantiene estos desequilibrios macroeconómicos por el atajo de la deuda.
¿Por qué supones que opta por ese “atajo”? ¿Hacia dónde vamos?
Quiero creer que hubo en el inicio un error de diagnóstico y no encuentran las políticas que corrijan los desequilibrios macroeconómicos que heredaron. El propio macrismo criticaba a la economía K porque tenía déficit gemelos, por el tipo de cambio atrasado, por la alta inflación, pero los indicadores hoy en día siguen igual. Ahora el endeudamiento financia los desequilibrios en lugar de la emisión. Dependemos de que el mundo y las condiciones externas sean favorables, cosa que no depende de nosotros, y en algún momento empieza a ser un problema el stock de deuda y los costos que generan en el presupuesto.
Macri ha dicho que “si alguien no se preocupa por bajar el déficit esto no va a andar…”
Estamos cerca de cumplir la mitad de su período de gobierno, no es tiempo suficiente para haber corregido los problemas pero si es suficiente tiempo para observar cuál es el camino correcto y no se ve realmente. No vamos camino a resolver los problemas. Ha habido falta de profesionalismo, esto sorprende, porque uno supone en qué lugar más profesionalismo en tema fiscales podría encontrar en los sectores de pensamiento vinculado a Macri, pero ha habido grandes errores a la hora de tratar el déficit.
El gobierno desde que es gobierno acumuló una inflación del 60%. No poder bajar el gasto real, con esa inflación, sin que esto tenga costos sociales es falta de profesionalismo en el manejo del presupuesto, porque las correcciones no son macroeconómicas y no son necesariamente en aquellos gastos que implican costo social.
Fui Secretario de Hacienda en el gobierno que tomó el déficit más alto y dejó al gobierno entrante de Néstor Kirchner la mejor herencia en materia fiscal. Hubo una política apoyada en las ideas del crecimiento, y en el marco de ese crecimiento se pudo reestructurar el tema fiscal creciendo fuertemente el gasto social. Asociar la solución a la problemática fiscal al ajuste con costo en los sectores sociales es desconocer la composición del gasto público en la Argentina.
Con su experiencia, ¿Qué se debería modificar actualmente en el Presupuesto 2018?
Hay que revisarlo renglón por renglón, gasto por gasto. El gobierno se vanagloria de ser moderno y eficiente y aumentó exponencialmente el gasto en estructura política; el gobierno dijo que recibía un Estado lleno de ñoquis e inoperantes y sigue creciendo el empleo público por encima del empleo privado. El empleo registrado en los últimos 5 años, donde casi 2 son de Cambiemos, el privado creció el 2,5% y el empleo público creció un 20%, y eso es una tendencia que empieza en el gobierno anterior y continúa con este.
El mayor ajuste previsto para el año próximo se dará en el Ministerio de Energía, lo que repercutirá en las tarifas nuevamente… ¿Cuánto más puede aguantar la sociedad ajustando su costo de vida?
Fue una gran impericia en el tratamiento inicial desde la insensibilidad social a la hora de tomar este tipo de medidas, de no ponderar en qué contexto social y económico se tomaba. Mirando hacia adelante, cualquiera va a coincidir en que luego de tantos años de congelamiento el tema tarifa tuvo un rezago, ahora la recuperación no puede ir por encima de la capacidad de pago de la inmensa mayoría de la sociedad que la tiene que pagar, y ese ritmo lo marca la evolución del empleo y del salario. Cualquier ajuste que vaya por encima de esa capacidad es con un costo social que tiene límites y el propio límite es la capacidad de pago.



