El lujo es vulgaridad
La caída del consumo de leche, sumada a las malas políticas hacia el sector que se hunde en una profunda crisis; donde por pedido del Ejecutivo se ordena revisar el convenio colectivo del trabajador lechero pretendiendo reducir costos obedecen a un plan para «impulsar el sector y reinsertarlo en la senda de la competitividad y el desarrollo» según fuentes oficiales. Para la Senadora Nacional María de los Ángeles Sacnún, FpV de Santa Fe «se está avanzando en una concentración desmedida en materia económica y está afectando fuertemente a la industria láctea».
M. Laura Morales
-El sector lechero continúa en crisis y desde el Ejecutivo no hay mucha expectativa…
Es necesario avanzar en una normativa. Presenté oportunamente un proyecto para poder dar soluciones concretas a la industria láctea, al pequeño y mediano productor tambero. Para nosotros es clave fundamentalmente garantizar seguridad alimentaria. No podemos hablar de inclusión, ni desarrollo de la niñez, ni de tecnología sino avanzamos fuertemente en la soberanía alimentaria y en el acceso del derecho a la alimentación y alimentación integral de nuestros niños y jóvenes por todo lo que esto significa desde el punto de vista de desarrollo humano.
-¿Cuales son los intereses que se ven afectados?
Es claro también la defensa del cooperativismo. Se está avanzando en una concentración desmedida en materia económica y está afectando fuertemente a la industria láctea. De hecho hay que desnudar que en la cadena de valor, los que se apropian de la renta, en su mayoría son los hipermercadistas que son verdaderamente voraces, y tenemos los dos extremos en la cadena de valor, por un lado al pequeño productor tambero y por otro lado al consumidor que encuentra en la góndola el producto lácteo cada vez más caro que afecta fuertemente el consumo lácteo en la Argentina. Una contradicción que desde la clase política no nos podemos permitir. Nosotros queremos avanzar en la sanción de esta norma y defender al pequeño y mediano productor tambero, a los trabajadores de la industria láctea para que no se pretenda flexibilizar las condiciones de este sector, y a los consumidores para poder garantizar el consumo de leche, en un país que tiene una visión de desarrollo de geopolítica de su pueblo.
Michetti: «La calidad de vida no sólo tiene que ver con el consumo»
Por su parte la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti aseguró que, «la calidad de vida no sólo tiene que ver con el consumo», al ser consultada sobre la marcada caída en el consumo de leche. «El poder adquisitivo es algo que hay que cuidar, que hay que alimentar, que hay que hacer crecer» pero tiene que ver con «un poder adquisitivo que no vaya sólo a ese tipo de productos, sino que esos productos se puedan, en todo caso, como hacen muchos países, exportar».
Según datos del propio Ministerio de Agroindustria en 2016 cada argentino tomó cuatro litros menos de leche que un año antes, con una caída del 9,2%. La ingesta por persona se redujo así a 40,1 litros anuales, una proporción de menos de media taza por día, alcanzando el nivel más bajo del consumo desde 2003.



