Gremios
Hoy no festejamos, reivindicamos a la clase trabajadora
Aquel 1° de Mayo de 1952, el Presidente Juan D. Perón le pidió a una plaza repleta, la unidad de los trabajadores, “Unidos venceremos”, replicó. Hoy, la Argentina vive momentos en los cuales los últimos beneficiados son los que le dan impulso motor al desarrofllo de nuestra Argentina.
Parece que el ciclo de nuestra rica historia se vuelve sobre su eje y encontramos en el presente, gobernantes que entienden que el trabajador solo es un escalón más hacia el triunfo de sus propios intereses y de los que hoy conforman la economía concentrada. Como lo anticipaba la compañera Eva en uno de sus memorables discursos ante un pueblo que la aclamaba, “No lo conseguirán, como no consiguieron las víboras contener el vuelo de los cóndores”. Era otra época y contexto, claro, pero los objetivos eran aquellos mismos que se contraponían a los del trabajador.
Los ladrillos peronistas que mencionaba la compañera, eran las políticas que le dieron al hombre y a la mujer la dignidad que se le negó durante años. Esa dignidad que defendemos ante los embates de un Gobierno que no permite el crecimiento del que menos tiene y más merece. Sino que pretende erradicar los derechos que desde aquella época insistimos en preservar. “No nos vamos a dejar pisar jamás por la bota oligárquica que ha explotado a la clase trabajadora”, gritó Eva.
Los trabajadores debemos estar unidos, como la encomienda que nos legó el General Perón. Hoy, más que nunca. El trabajador es invencible, la dignidad de un pueblo no se negocia, no se entrega ni se rinde. La dignidad es el preciado elemento de nuestras vidas, con la que defendemos el honor de nuestra familia.
Nos vemos en Obras Sanitarias, hoy no festejamos, reivindicamos a la clase trabajadora.
¡Feliz Día, compañeros!



