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JULIANA MARINO: Icono de pensamiento opositor y lealtad peronista

Vísperas de  una magna  movilización  de  mujeres el 8 de marzo, hacia Plaza de Mayo,  con ruidazos  en  reclamo por condiciones laborales más justas y un  pedido al Estado por la escalada de femicidios, dialogamos con Juliana Marino,  militante de larga trayectoria en el peronismo porteño, ex embajadora en Cuba y  hoy por hoy, ícono del pensamiento opositor a las políticas de ajuste neoliberal que aplica el presidente Mauricio Macri.

Por Margarita Pécora B.

En 2016 asesinaron a una mujer cada 33 horas. Motivo más que suficiente para que distintas organizaciones, lideradas por el Colectivo Ni Una Menos, llamaran a un paro de mujeres el  8 de marzo, en el marco de una jornada internacional de lucha.

En esa causa se ve inmersa con importante activismo Juliana Marino, autoridad partidaria y Vicepresidenta del Sector de la Mujer,  que participó de la creación de la Red de Feministas Políticas y de la Multisectorial de la Mujer, compartiendo el origen de los Encuentros de Mujeres, la lucha por la Ley de Cupo y  por las reivindicaciones sociales, laborales y políticas de las mujeres. A partir de la recuperación de la democracia, cubrió cargos partidarios en el PJ de la Ciudad de Buenos Aires y en el Consejo Nacional del mismo partido.
¿Cómo vienen respondiendo las organizaciones  feministas y sociales en general de la Argentina,  a la convocatoria de  paro internacional de mujeres el 8 de marzo, al que adhieren 45 países?

De una manera extraordinaria, porque fue desde ellas que  surgió  la idea de  esta novedosa manera de protesta surgida el año pasado.  La masiva incorporación de mujeres jóvenes y de las jóvenes generaciones de dirigent@s sindicales, sociales y políticas al feminismo como teoría y al movimiento de mujeres como colectivo militante, garantizan la contundencia y efectividad del paro para visibilizar y revolucionar las estructuras patriarcales y las del neoliberalismo.

 ¿Por qué  las imágenes centrales  de la marcha  serán las de Milagro Sala y Cristina Fernández de Kirchner?  ¿Por qué no ha progresado  en la Argentina el pedido de la ONU a través del  Grupo de Trabajo sobre la detención arbitraria, para que liberen a Milagro Sala?

 

Serán centrales para un amplísimo  arco de las organizaciones participantes porque Cristina y Milagro constituyen dos clarísimas víctimas de la violencia política e institucional reaccionaria y misógina, ejercida con saña, alevosía y machismo explícito, sobre dos mujeres. Una, líder de talla internacional sobre la que se descarga un duro castigo y persecución por su capacidad para gobernar y transformar la Argentina de manera desafiante.

La otra, líder social y diputada del Parlasur,  castigada por haberse constituido y haber constituido a su organización y al poder popular, en el tercer poder provincial. Es por este motivo que el pronunciamiento de la ONU no se ha acatado, para disciplinar a las mujeres que se atreven (más si son indígenas) y para someter al pueblo a través de la criminalización de la protesta social. Milagro (Cristina también) es rehén y trofeo del patriarcado y del capitalismo y esto los ha animado a desobedecer el mandato internacional.

En  su discurso Macri se regodeó al hablar de la Argentina:”Es cada vez más un actor protagónico en la región y en el mundo; y empieza a ser conocida por sus aciertos, por sus virtudes, y no por sus defectos.”Sin embargo es otra la  percepción  que hay del país fronteras afuera. ¿Qué opina Ud., que ha sido embajadora, por ejemplo en Cuba,  uno de los países donde la gente  conoce  por boca de los propios  argentinos que la visitan, que  es otra la realidad que sufren?

Macri puede hablar de esta manera porque todavía goza del blindaje mediático de los medios de comunicación internacionales y la verdad de la tragedia argentina se abre paso dificultosamente y no llega a los otros pueblos. En mis últimas palabras en Cuba en un homenaje que recibí, yo alertaba justamente en el sentido de que Argentina se constituiría en un espejo donde los pueblos latinoamericanos deberían mirarse para no repetir los errores. Por ejemplo frente a la segunda vuelta en Ecuador,  la derecha intenta por todos los medios ocultar nuestro desastre. En cuanto a Cuba, su pueblo es muy instruido y está siempre muy bien informado acerca de lo que ocurre en todo el mundo y Telesur cumple un papel  fundamental en  la comunicación de la verdad de lo que ocurre en nuestras sociedades hostigadas y hambreadas.

Así como los proyectos nacionales y populares supimos encaminar el rumbo de la integración latinoamericana y la autonomía de la región basadas en la justicia, la soberanía y la hermandad, el proyecto de la derecha internacional hace un doble juego, aplaude y halaga a Macri (aunque el rey esté desnudo) y lo utiliza  para someter a la Argentina sin necesidad de golpe blando como en otros países.

Por su parte Macri  deslegitima a Latinoamérica como el mundo, porque para él, el mundo es el de las clases y los países dominantes, es el mundo de los organismos financieros, de los paraísos fiscales. Ha sido tan nítida y desgarrante su presencia en España, arrodillándose una vez más ante la colonia, mientras un joven diputado de Podemos denunciaba el engaño de la situación en la Argentina y nos alentaba a resistir.

La CGT unificada advirtió sobre la posible convocatoria a un paro general «si no hay modificaciones en el rumbo económico». ¿Cree que ya es suficiente el tiempo que le ha dado el movimiento obrero al gobierno de Cambiemos para que mejore la situación del país en lugar de empeorarla?

La CGT deberá cargar sobre su conciencia la condescendencia de los tiempos cómplices  que le ha otorgado al gobierno. Tras el engañoso argumento de no «desestabilizar», permitió que el gobierno avanzara muy peligrosamente en el desmantelamiento de las transformaciones estructurales que habíamos lentamente conseguido.

Afortunadamente no todo el pueblo es manso o falto de conciencia y la movilización del 7 se advierte como un lanzamiento del paro general.

En un  comentario de su  autoría  sobre el discurso reciente de Macri en el Congreso, Ud.  sostiene que “Desplegó sobre la sociedad argentina todo  su sarcasmo,  provocación, falta de realidad y de ética” ¿Por qué cree que esté reaccionando  de ese modo contraproducente?

Ya ha tomado nota que la mano viene mal para el 2017, que la mayoría que lo ha votado  no come vidrio y que como decía el General, «la verdad es la única realidad». Por un lado han decidido, junto a Durán Barba, polarizar y provocar a fin de conservar y apuntalar el electorado propio. Por otro, mientras denuncia a la política kirchnerista como «relato», consolida el propio, que es paternalista, que subestima la conciencia popular, destila odio de clase, revanchismo frente a los avances populares y discriminación. Ocurrió que su rostro, sus expresiones, su alusión a Baradel, fueron peligrosamente  mucho más allá que las palabras que le habían escrito y desnudó la verdadera naturaleza de su gobierno. Demostró una vez más que el invento de  «la grieta» le sirvió y fomentarla  sigue auxiliándolo.

Sé que no me va a querer  o a poder   responder   si es cierto que será candidata  en las próximas elecciones acompañando en la fórmula a Cristina Fernández de Kirchner. Si se lo propusieran, como peronista de pura cepa,  lo aceptaría.

Me sentiría tan honrada como cuando me convocó para representar a la Argentina ante la República de Cuba, aún más en esta difícil  etapa de resistencia y de recuperación del proyecto nacional, popular y de integración latinoamericana. Sería un orgullo poner a disposición de la dirigente más importante de la Argentina mi lealtad al peronismo y a sus ideales doctrinarios de justicia social, independencia y   soberanía.

¿Qué recuerdos le  siguen conmoviendo de su misión como embajadora  de la Argentina en Cuba?

Son tantos que no podría nombrar a todos los que siguen emocionándome, pero mencionaré algunos. El acompañamiento popular en la llegada de los restos de Crescencio y Jesús, los jóvenes funcionarios de la embajada de Cuba desaparecidos durante la dictadura; la primera visita de la Fragata Libertad entrando, con su inmensa bandera argentina desplegada al viento, a la Bahía de la Habana; la histórica reunión de la Celac bajo la presidencia de Cuba, con la presencia de todos los y las presidentas latinoamerican@s, declarando a nuestra región como Zona de Paz; la congoja popular  ante la muerte de Néstor, las visitas de Cristina, las conversaciones con Raúl; el mensaje de Raúl anunciando el regreso de los Cinco entre las lágrimas y abrazos del pueblo cubano.

Será inolvidable la emoción y el agradecimiento que sentí en la ceremonia en la que me fuera otorgada la distinción de la Medalla de la Amistad, del Consejo de Estado. Ser amiga de Cuba no ha sido nunca difícil, ha formado parte de mi historia política, una obligación moral y ética, inspiradora de la mística revolucionaria que me ha sostenido firmemente y a toda nuestra generación.

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