Los medicamentos aumentaron por encima de la inflación y de las paritarias
A pesar de tener un mercado asegurado, porque Argentina es el 4° mayor consumidor de medicamentos por cápita, lo que asegura ganancias monumentales año a año, la industria farmacéutica no para de subir el precio de los fármacos.
Los medicamentos se venden más caros que en otros países y, como explica el cuadro, aumentaron por encima de la inflación y de las paritarias, reduciendo fuertemente el poder adquisitivo del salario. Los de venta libre (VL) incluso aumentaron más que los recetados.
Precio medicamento POR ASCENSOR, Salario POR ESCALERA
| Año | Precio | Precio VL | Salario |
| 2011 | 22% | 26% | 28% |
| 2012 | 21% | 33% | 30% |
| 2013 | 18% | 29% | 27% |
| 2014 | 35% | 48% | 33% |
En lo que va del año los medicamentos aumentaron 35% a pesar de un acuerdo incumplido para retrotraer precios y de la Resolución de la Secretaria de Comercio que obliga a bajar 4% lo precios, que todavía no se efectivizó totalmente.
La incidencia del dólar no supera el 15% en la mayoría de los medicamentos, pero la industria farmacéutica pone precios caros – a veces de 1200% sobre el costo- porque gasta mucho en marketing y en “premios y regalos al médico”, mientras paradójicamente paga poco al farmacéutico y al bioquímico que dirige el laboratorio, elabora el remedio y garantiza su calidad. Ni siquiera les reconoce derechos sindicales.
La farmacia que no fija el precio del remedio y subsidia los descuentos al PAMI y a las obras sociales, atraviesa dificultades financieras porque los laboratorios le fijan una rentabilidad cada vez menor. De cada 100 pesos que vale un remedio, 65 se lo queda la industria, 4 la droguería –también propiedad de la industria- y 31 la farmacia.
El incremento del precio de medicamentos entre diciembre 2013 y junio 2014 redujo 6% la venta de las farmacias y elevo a 7% el incumplimiento de los tratamientos por parte de los pacientes, que preguntan cuánto vale el remedio y se van con las manos vacías porque no les alcanza el dinero.
La solución pasa por aplicar la ley 25649/02 de genéricos por lo que el paciente debe CONSULTAR AL FARMACÉUTICO, que es el profesional experto en medicamentos, para que le cambie una marca cara por otra equivalente y más económica.



