La maquinaria no se detiene, el cambio no te abandona. Nada para ni estaciona, cual empresa multinacional sólo se toma cinco minutos, se toma un té y despiden ñoquis, camporistas, vagos: todos adjetivos para calificar a trabajadores de escasos salarios.
Es la derecha, que más. No son los 90’. Es más, con Menem estábamos mejor. Este gobierno es una Alianza recargada con Rojitas a gusto y salpimentada con Videla y Massera. Y detrás, los radicales, siempre colaborando con las élites de facto.
Ahora bien, si nos remontamos en la historia observaremos que la derecha siempre dejó su sello con olor a muerte y gusto a opresión para el regocijo de unos pocos, solo de unas minorías miserables. Hoy la democracia permite una nueva revancha de estos militantes de la anti política.
Para ser prolijos y ordenados recurramos al Manual del Anti peronismo Ilustrado de Claudio Díaz. Este fallecido autor del pensamiento nacional hizo una tabla de los crímenes de esta corriente política.
-El fusilamiento de Dorrego en un corral de vacas en 1829.
-El terror impuesto por Lavalle en 1830 matando un millar de gauchos. Según Antonio Berutti, se llegó a ajusticiar a chicos de 10 años por usar consignas federales.
-El crimen de Facundo Quiroga en 1835.
-La masacre del General Paz en 1835 en La Tablada, Córdoba eliminando 2500 federales, sacándole los ojos y arrancando lenguas para infundir temor en la gente.
-La Matanza de Cañada de Gómez, Santa Fe en 1861, a manos de mercenarios brasileños y uruguayos contratados por Mitre para satisfacer al Imperio británico. Mientras dormían 1500 hombres, mujeres y niños fueron degollados y pasados por las armas.
-El genocidio de Paraguay, en la Guerra de la Triple Alianza, declarada por Mitre, asociado a Brasil y Uruguay para destruir un país soberano e industrial y permitir, con ello, la penetración del imperialismo británico. El 98 % de la población masculina pereció. Los niños combatieron y su bautismo de fuego fue un 16 de agosto, hoy ese día se festeja el día del niño.
-La persecución a luchadores populares en las presidencias de Mitre, Sarmiento, Avellaneda y Roca.
-La matanza del indio, el pago por orejas o testículos cortados.
-Las masacres de la Patagonia y la Semana trágica. Centenares de muertos.
-La violencia de la década infame.
-Un muerto y 30 heridos fue el saldo del 17 de octubre de 1945. Fuerzas del gobierno escondidos en la terraza del diario Crítica atacaban a los militantes que se retiraban del acto que encabezó Perón.
-8 muertos y 153 heridos en marcha de apoyo a Perón en 1953.
– 380 muertos y 1200 heridos en el bombardeo del 55’, pocos libros de historia lo recuerdan.
-Simultáneamente con el bombardeo de Plaza de Mayo ocurre lo mismo en una refinería de petróleo en Mar del Plata, saldo 400 trabajadores muertos.
-Setiembre de 1955, en Rosario, 10 muertos y 300 heridos.
-El secuestro del cadáver de Evita.
-31 civiles y militares fusilados en José León Suárez, dos de ellos por mencionar a Perón.
-El decreto 4161, DNU de la época que prohibía mencionar cualquier palabra que indicara referencia peronista.
-Cárceles inundadas de militantes peronistas por el plan Conintes.
-Felipe Vallese desaparecido en 1962.
-Entre 1963 y 1969, 9 peronistas muertos a manos de la policía.
-1500 dirigentes políticos, otros dicen que 3000, muertos por la Triple A. El 75 por ciento eran peronistas. El líder fue López Rega pero la CIA lo armó.
-30 mil desaparecidos a manos del proceso, el 80 por ciento eran peronistas.
Cuando uno acusa a la derecha de asesina y corrupta tiene cómo fundamentar. Y de las expresiones de odio, se podría completar una biblioteca desde “Viva el cáncer” a la actual “grieta” pasando por Aldo Camarota, libretista liberal que sostenía la idea de “clavar una estaca en el corazón del cuerpo yacente de Perón, para que nunca jamás se levantara de su tumba”.
Hoy, el presidente tomó un país, una Nación y junto a sus amigos la están transformando en una factoría con el poder real gobernando y una población que todavía no entendió la película y, menos aún, el terrible final.