Acudo al uso de un antiguo proverbio cervantino que reza: “Vemos la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro” para referirme a un hecho muy reciente- desagradable y contradictorio por cierto-, de la política a nivel regional, como fue el fuerte cruce que protagonizó Gabriela Michetti- vicepresidenta de la nación argentina, con el presidente venezolano, Nicolás Maduro en la Cumbre de la CELAC, en Ecuador.
Michetti asistía en representación del presidente Mauricio Macri, quien justificó su ausencia por problema de salud-, y allí protagonizó un duro cruce con el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, en relación al estado de los Derechos Humanos en el país caribeño, por la detención del líder opositor Leopoldo López.
Un tema que viene desde que Macri, en plena campaña presidencial, instaló para trazar sus diferencias políticas con el país bolivariano, cuando condenó la detención del líder opositor venezolano Leopoldo López .Para reforzar ese mensaje, el mandatario argentino hizo subir al escenario de la fiesta a la mujer de Leopoldo, a Lilian Tintori posando junto a ella para las tapas de los diarios que les son fieles.
Como era de esperar, el presidente Nicolás Maduro pidió a la Argentina “no involucrarse en los asuntos internos del Estado venezolano”. Ahora Michetti, se muestra confrontativa en el escenario regional, olvidando que en cuestión de Derechos Humanos el gobierno argentino que asumió el pasado 10 de diciembre, no es precisamente el mejor ejemplo en materia de Derechos Humanos para la región, por los despidos masivos, y las detenciones a quienes ejercen el derecho por ley a protestar (Milagro Sala), por solo citar dos ejemplos.
¿Cómo se arroga el derecho de ordenar a otro país, superar algunas prácticas de gobierno contrarias a la defensa de los Derechos Humanos” ?
Es decir, la política de intromisión en los asuntos internos del pueblo venezolano, sigue una constante, olvidando que debe mantenerse respeto mutuo si es que se quiere mantener un clima de confraternidad y paz en la región, y que la Argentina no se quede aislada. En la foto Michetti sonríe, pero los rostros de los mandatarios caribeños que la rodean, muestran el enojo por la expresión intrusa.
Cabe recordar que Leopoldo López cumple una condena tras haber sido acusado de participar e impulsar los delitos de incendio y daños que se ejecutaron como parte de un plan de derrocamiento llamado «La Salida» contra el dignatario Nicolás Maduro. En su expediente se incluye instigación a delinquir, intimidación pública, daños a la propiedad estatal y homicidio intencional calificado. El saldo fue de 43 personas muertas.
Antes que criticar al vecino, hay que resolver en casa problemas de derechos que se están violando de manera preocupante. La detención de la líder tupacamaru Milagro Sala, alcanza ya ribetes internacionales por ser considerada injustificada y violatoria de un derecho a protestar como es el acampe que mantenía en Jujuy. ¿Cómo vamos a ver la paja en el ojo ajeno y no vemos la viga en el nuestro?
Para cerrar, vale recordar el apotegma de Benito Juárez: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.