Mientras el peronismo continúa su feroz interna, el dueño de Clarín se lleva un país para su colección privada. Un modelo que se construyó en 12 años terminó siendo reversible en 30 días.
Ya nadie recuerda la batalla con los fondos buitres, el pago de la deuda, el adiós al FMI, la ampliación de derechos, etc. Hoy solamente se habla de corrupción, La Cámpora, despidos y devaluación, cuatro palabras para saber que pasamos de un sueño a una pesadilla. Y mientras esto pasa, el peronismo, bien gracias.
Por un lado radicales y Nuevo Encuentro completan plazas que sólo se difunden por redes sociales. Por otro, gremios escondidos- salvo los estatales- y diputados de vacaciones haciendo tiempo.
Mientras la inacción opositora sólo observa, el trío tan mentado Magnetto, Techint y Lorenzetti hacen trizas una Nación.
Un viejo militante recuerda la mejor época del movimiento y era con Perón en vida. Antes de acceder al poder, recuerda este militante con 80 y tantos, Perón se reunió con el embajador Braden.
“En una de nuestras entrevistas Braden dijo que la amistad de los Estados Unidos tiene su precio y que si yo estaba dispuesto- explicó Perón- a pagarlo, mi gobierno y yo podríamos contar con el apoyo resuelto del gobierno de los Estados Unidos. Señor embajador, preguntó el General, ¿Puedo saber cuál es ese precio? Por supuesto que sí, respondió Braden, la flota mercante del Estado, las líneas aéreas y los ferrocarriles. Y Perón también dio su respuesta: En nuestro país, a los que venden a su patria o ayudan a venderla, los llamamos hijos de puta. Braden se enojó y se fue, olvidándose el sombrero”.
Hoy, el dirigente se olvidó de la doctrina, de la militancia, de las 20 verdades y de todo aquello que hizo grande a este movimiento nacional.
Se denomina peronista de Perón sólo para que no lo califiquen como K, el cristinisno opta por el setentismo, se olvidaron de su pasado y todos en conjunto son funcionales al gobierno.
Mientras recordamos a Evita, Jauretche, el proceso y el Che, el gobierno empresarial reduce una Nación a una colonia.
Hoy el gobierno actúa en forma rápida, la oposición mira y si la historia no cambia, cambiemos nuevamente vencerá en la próxima elección legislativa.