OpiniónOpinión

El círculo rojo-Por Kurt Wilckens

En marzo del 2015 el empresariado argentino se reunió en Bariloche para sancionar “Macri presidente”. Esa misma noche, los hijos departían en una cena para recaudar fondos para Mauricio. Esta reunión fue fundamental para el ahora presidente, él lo llama “el círculo rojo” pero en realidad es el club Bilderberg local.

La delegación central de este club se reunió en junio, en Austria, y determinó la reducción de la población mundial. Mientras esta reunión se llevaba a cabo, Grecia apostaba a un nuevo Che Guevara y América comenzaba a decaer económicamente.

El tiempo pasó. El Che griego entregó a su país al ajuste. Macri es presidente. El continente observa como la derecha se impone en cada territorio y el club que comanda nuestro amigo Rockefeller está logrando imponer su determinación de junio del 2015, reducir la población.

El ajuste hace estragos en Europa y América, los refugiados asiáticos dan fe del terror norteamericano y su Isis aliado.

Las corporaciones supranacionales van allanando el camino hacia su objetivo. Argentina es un caso testigo. En sólo 40 días, las libertades civiles están jaqueadas, la desocupación sigue aumentando al igual que la deuda y el petróleo ya es prenda de negociación con los fondos buitres.

Macri es un espectador de lujo. Magnetto se ocupa del destino del país y una vez que cumpla con la misión encomendada, la Argentina será un símil de Puerto Rico.

Pero el trabajo del círculo rojo no termina en nuestro país. Somos ejemplo para Brasil y una vez que Dilma pase a la historia vivirá la misma tragedia y así con todo el continente.

Decidieron reducir la población, o sea, nuestras vidas tienen un límite. Determinaron un solo discurso, un relato, un pensamiento, por eso todos los medios son funcionales y, ¿Quién no sufrirá el destierro laboral?

Esto recién empieza pero ya sabemos el final. Hay una esperanza o quizás dos. El Papa Francisco y la movilización popular.

Debemos apostar al jesuita para que intervenga y a nuestros compatriotas para que logren movilizar a nuestros representantes y nuestros gremios. Caso contrario, el final es cercano y funesto.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba