OpiniónOpinión

Si nos suicidamos-Por Gabriel Princip

Ríos de tinta han surcado las redacciones para hablar de “la clase media”. Autores de la talla de Arturo Jauretche, Hernández Arregui y Scalabrini Ortiz fueron algunos de escritores emblemáticos de este país ubicado al sur de Bolivia, que reclamaron el trabajo y la incidencia del también llamado “medio pelo”.
Alguna vez, Jauretche tuvo la osadía de pensar en voz alta y expresar que la clase media “Vota bien cuando está mal y mal cuando está bien”.
Es cierto que el gobierno del matrimonio Kirchner logró duplicar la clase media en su mandato. Durante el gobierno de Cristina, el Banco Mundial informó que en el 2009 la clase media sumó 9 millones más de militantes, llegando a 18 millones en total; con lo cual se había duplicado. La primer elección después de este informe- en 2009 se compitió por una legislativa-, Néstor Kirchner contra Francisco De Narváez, el colombiano se impuso por dos puntos. De esta manera, y con 9 millones más de militantes de la clase media, el ex presidente fue derrotado.
Menos pobres, más ascenso social pero en señal de agradecimiento le votaron en contra.La también llamada media clase agrandó la familia, pero le negó el voto.
Y la máxima de Don Arturo también se cumplió: “En un rincón se ubica la clase media y por los vaivenes de la vida empieza a creerse la oligarquía y apoya la derecha. Una vez creída ésta idea, la oligarquía apoya la derecha. Bajo esta creencia, la derecha destruye la clase media. La clase media empobrecida vota a un gobierno popular y éste llega al poder. Una vez instalado aumenta la clase media y apoya la derecha. Se cierra el círculo y empieza una nueva oportunidad para equivocarse”.
De esta manera, el militante queda encerrado dentro de ese círculo y se repite tantas como desee suicidarse. Y sí, la clase se suicidad, se equivoca, no es perfecta y deja pasar cuanta oportunidad tiene para consolidarse económicamente.
Sabe que cuando le va mal, debe confiar en un gobierno popular pero una vez que este cumplió, sus habitantes sienten vergüenza, se arrepientan y traicionan otorgando devoción a la derecha, que es la causante de todos sus males y, al mismo tiempo, el espacio político a admirar.
El círculo siempre se completa pero el militante de la media clase todavía no supo entender lo que es la fidelidad a su espacio. Utiliza a una corriente política, la traiciona y no entiende que también comienza su proceso de extinción.
Por eso, Arturo Jauretche no se equivocó con el medio pelo: “Votan bien cuando están mal y votan mal cuando están bien”.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba