OpiniónOpinión

De Passaponti a Francisco – Por De Renzis

Este 8 de octubre, en un nuevo aniversario del natalicio de Perón, se inaugurará en la Ciudad de Buenos Aires un monumento al tres veces presidente de los argentinos.

Por Miguel Angel de Renzis.

No lo hará ni el PJ, ni el gobierno de Cristina, ni la CGT, sino que por una decisión de la Legislatura Porteña, Perón tendrá su monumento y el discurso lo hará Mauricio Macri.

En setenta años de aquel bautismo popular que el pueblo trabajador le dio al Movimiento que se venía gestando desde el 4 de junio de 1943 vimos pasar a los tránsfugas, los malintencionados, los mercaderes del templo, pero también conocimos la heroicidad de los resistentes con sus sufrimientos, sus persecuciones, sus torturas y sus muertes.

Al pueblo peronista lo bombardearon, lo fusilaron, lo proscribieron, lo persiguieron, lo encarcelaron y lo desaparecieron. Pero los sobrevivientes seguimos diciendo Perón y seguimos diciendo Evita.

A setenta años de la gesta de octubre debemos reconocer que de esta corriente de opinión, de esta doctrina nacional, de esta forma de ver la vida, apareció el máximo sembrador e impensado por todos: Jorge Mario Bergoglio, el Papa peronista.

Es como una revancha al complot de las jerarquías eclesiásticas de 1955. Es como un triunfo sobre los materialismos. Es, en síntesis, la Doctrina Social de la Iglesia, base de la doctrina de Perón.

En Darwin Passaponti, nuestro primer mártir, en Felipe Vallese, nuestro primer obrero desaparecido, en los fusilados, en nuestros presos, en el pueblo trabajador sufriente, están las cicatrices.

El Papa, conocedor de esta historia, juvenil militante de la idea peronista, conmueve hoy al mundo. Es el mayor triunfo de Perón, Evita y el pueblo peronista.

Solamente setenta años bastaron para inmortalizar a los descendientes de aquella jornada histórica.

Al decir de Raul Scalabrini Ortiz, era “el subsuelo de la Patria sublevada, llegaban de todas partes, de los frigoríficos de Berisso y Ensenada, de las fábricas metalúrgicas de Avellaneda, de las fábricas textiles de Villa Martelli; marchaban cansados, sudorosos y pedían por el Coronel.

Para la prensa gorila, era “la chusma”, los que pusieron las “patas” en la fuente. Todos estaban lejos de imaginar la heredad de soñar un Papa argentino y peronista

Pasaron solo setenta años. Todavía retumban las palabras de Vernengo Lima, un contralmirante de la Marina, que se asomó al balcón para decir que él no era Perón.

Todavía se puede escuchar a Eduardo Cólon, el director del diario La Epoca, subido a un camioncito de Radio Sapienzia, pedir que no se muevan, que Perón estaba en el Hospital Militar, y ya iba para la Casa de Gobierno. Era el glorioso 17 de octubre de 1945.

La CGT estaba dividida en dos. Una funcionaba en la sede de la UTA y otra en la Unión Ferroviaria. Los dirigentes socialistas, comunistas, anarquistas y radicales decretaron la huelga para el 18 de octubre, no entendieron el momento histórico.

El pueblo estaba en la calle y el Coronel, a las 11 de la noche, se adueñaba para toda la vida de los balcones y de la Plaza de Mayo.

El 25 de octubre los argentinos debemos elegir un nuevo gobierno nacional. Los tres candidatos con chance se afiliaron en distintos tiempos al partido justicialista. Pero a ninguno escuchamos que levantaran las banderas de hace setenta años.

Cristina se va sin un homenaje a Perón, sin un monumento al más grande, y la historia dirá que el monumento a Perón lo inauguró Macri.

Dimos un paso universal con el Papa. Falta recuperar la identidad peronista en el país.

El gobierno que se va inauguró una nueva estación del Ferrocarril Belgrano Norte con el nombre de Ciudad Universitaria, dejando de usar la anterior y haciendo que el nombre de la misma se pierda en los orígenes del 17. Esa estación se llamó antes Ciudad Estudiantil, y después Raul Scalabrini Ortiz.

Cristina y Randazzo lo citan en los discursos pero lo olvidan en la práctica. Por eso no es de extrañar que el 8 de octubre, el discurso lo haga Macri.

Nos queda como consuelo aquella frase totalizadora de Perón: “uno es comunista, otro es radical, otro es conservador, pero peronistas son todos”.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba