Cristina: «La legitimidad la dan las políticas que generan el bienestar del pueblo”
En la última cena anual por el día de la Industria que le toca encabezar como presidenta, Cristina Fernández hizo un extenso balance de su gestión hacia el sector.
Fuente: Tiempo Argentino
La presidenta dedicó un largo discurso, desde uno de los pabellones de Tecnópolis, a realizar un pormenorizado balance de las políticas de fomento a la industria y al desarrollo económico ante un auditorio repleto de empresarios, funcionarios y gremialistas. La exposición tuvo un aire inevitable de despedida: se trataba de la última aparición de Cristina un 2 de septiembre, con motivo del día de la industria. En su crudo diagnóstico del escenario mundial, la mandataria advirtió que hoy el país enfrenta un “viento de frente” que implica una caída generalizada de las exportaciones en todo el planeta, y puso especial énfasis en comparar la evolución de la economía brasileña con los números de la Argentina en 2015. “Los que sostienen que tiene que haber menos Estado en un momento de crisis internacional la verdad es que no saben de qué se habla”, aseguró desde Villa Martelli. En materia política, la jefa de Estado exhortó a los argentinos a continuar “el camino de la reindustrialización” acompañando a “hombres de convicción como Daniel Scioli y Carlos Zannini”, en lo que fue una inequívoca señal de apoyo a la dupla presidencial del FpV que competirá el 25 de octubre.
En una larga exposición que se extendió por casi una hora y media, Cristina también aludió al clima que promueven sectores opositores y de los medios concentrados, que buscan sembrar desconfianza sobre los resultados electorales y, por lo tanto, instigar a la violencia. “Todos estos intentos preanuncian esfuerzos de deslegitimación, son maniobras desesperadas que afectan al sistema democrático. Pero no nos tenemos que poner nerviosos, tenemos que trabajar, no contestar, y seguir trabajando como si el gobierno hubiera empezado ayer y no hace 12 años”, subrayó CFK en un párrafo en el que diferenció entre legalidad de origen y legitimidad de ejercicio. En ese momento del discurso recordó una anécdota de los días anteriores a la asunción de Néstor Kirchner en 2003, cuando existía la posibilidad –finalmente concretada- de que Carlos Menem se bajara del balotaje.
“A algunos les preocupaba que la fórmula Kirchner-Scioli tuviera que asumir deslegitimada, pero yo les dije que no se hicieran problema, porque la legitimidad la dan las políticas que generan bienestar en el pueblo”, contó la presidenta. Se refería a una cena ofrecida por un empresario en la que también estaban invitados el fallecido escritor portugués José Saramago y su esposa. Aquella mención a Scioli, actual candidato a presidente del FpV, no fue la única de su intervención. De hecho, a lo largo de su discurso, la jefa de Estado mencionó tres veces a “Daniel” por su nombre de pila, un gesto que fue acompañado por oportunos primeros planos del gobernador bonaerense y candidato por parte de la transmisión televisiva en directo. Durante la jornada en reconocimiento al sector fabril se pudo ver a distintos miembros de cámaras empresariales, como Osvaldo Cornide (CAME); Héctor Méndez, titular de la UIA; Carlos de la Vega (Comercio); y el empresario metalúrgico Juan Carlos Lascurain (Adimra).
Con un escenario iluminado de azul y un cartel con la frase “El futuro es hoy”, la presidenta se valió de los monitores y las pantallas gigantes para ir proyectando filminas que exhibían una secuencia cronológica de lo que consideró logros de la política de sustitución de importaciones, de reindustrialización y de promoción a la demanda agregada. En la mesa principal, ubicada muy cerca de la tarima desde la que habló CFK, se ubicaron Scioli, el secretario legal y técnico y compañero de fórmula del candidato, Carlos Zannini; el ministro de Economía, Axel Kicillof; el director del ANSES, Diego Bossio; el secretario general de la CGT, Antonio Caló, entre otras figuras. Por el auditorio también se pudo ver al ministro de Planificación, Julio De Vido; el empresario Cristiano Ratazzi (FIAT); el intendente de Berazategui, Patricio Mussi; los gobernadores Francisco “Paco” Pérez (Mendoza) y José Luis Gioja (San Juan); el presidente de la fundación DAR, José “Pepe” Scioli, entre muchas personalidades. En un breve capítulo dedicado a la industria automotriz, Cristina elogió sobre todo a la empresa Toyota que, comentó, “logró en agosto de 2015 su récord de venta de unidades en el mercado interno, con 7000 unidades” a pesar de la caída de las exportaciones a Brasil. Luego agregó que Toyota paralizará temporariamente su planta –por dos semanas- para preparar el lanzamiento del nuevo modelo de la pick-up Hilux.
A la hora de deslizar un mensaje para el auditorio que la escuchaba, una exhortación para el futuro inmediato, la presidenta se valió de una metáfora: así, pidió que no haya retrocesos en las políticas de fomento a la industria. “Les pido a todos los argentinos que no volvamos para atrás como el cangrejo. Tenemos que ir para adelante, en el camino de la reindustrialización, con más ciencia, tecnología, valor agregado y salario. Nadie nos va a dar a nosotros lo que no les dan a sus propias sociedades. Las inversiones que vinieron hasta ahora a la Argentina llegaron al país porque ofrecimos un marco en el que tienen rentabilidad y es lo que tenemos para seguir ofreciendo”, planteó Cristina. Con esos argumentos, la mandataria se propuso desmentir el latiguillo –que suele ser repetido por los candidatos opositores- sobre la necesidad de que el país acomode su macroeconomía para facilitar la llegada de inversiones extranjeras.
Convertido en el eje central del discurso, la mandataria concluyó a partir de la comparación de estadísticas que el crecimiento industrial del período 2003/2015 se convirtió “en el más importante de la historia argentina”. “Estos resultados derivaron en un cambio cultural”, remarcó. Antes había destacado que en los últimos doce años el PBI industrial de la Argentina había crecido “un 92%”. “Hoy hay una clara conciencia social de que la industria es el eje del crecimiento”, evaluó. Pero la exposición de CFK tampoco estuvo exenta del reconocimiento de desafíos y la enumeración de problemas. Cristina analizó el contexto internacional, al que definió como un “escenario absolutamente desfavorable”, y convocó a los miembros del FpV a “hacer un esfuerzo doble en políticas, en inteligencia, y en cohesión entre el trabajo y el capital para sustituir esas exportaciones”.
“El mundo se ha caído. También el precio de muchos productos y la demanda, con lo cual estamos en un momento en el cual además de seguir sustituyendo importaciones vamos a tener que sustituir exportaciones”, vaticinó.



