SAFYB propone una ley para fijar el precio de los medicamentos
El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) propuso que el precio de los medicamentos se fije mediante una ley aprobada en el Congreso Nacional, como método que supere en previsibilidad el actual mecanismo de la discusión periódica entre el secretario de Comercio de turno y las cámaras empresarias, diferenciando además la rentabilidad de los laboratorios grandes de los pequeños y medianos.
El sindicato SAFYB propuso que “en vez de discutir cinco o seis veces por año, hay que encontrar un índice, fórmula o ecuación por ley, que contemple los índices de inflación del INDEC, el costo de vida y otras variables que propongan los expertos”, para incrementar regularmente el precio de los medicamentos de forma previsible.
“Queremos poner en discusión un proyecto de ley de fijación y actualización de los precios de los medicamentos mediante un mecanismo por ley que supere esta rutina de cinco o seis discusiones por año, buscando un punto intermedio que garantice la rentabilidad, pero también el acceso a los medicamentos por parte de la población”, subrayaron desde el Sindicato.
“Desde hace cinco años venimos hablando del precio del medicamento y también vemos distorsiones o la disconformidad de los pacientes, de los productores y del Estado, que para la gente no cumple la función que le corresponde”, insistió el titular de SAFYB, Marcelo Peretta.
Además, el dirigente subrayó que este sistema dejaría en el pasado las discusiones entre un funcionario y las cámaras del sector, con las rispideces o las interpretaciones que originan, para convertirse en un mecanismo con formato legal que nadie podría cuestionar.
“El precio de los medicamentos no debe quedar unilateralmente en manos del productor porque es un bien social, pero tampoco sujetos al criterio particular de una oficina de Estado como es la Secretaría de Comercio, porque en ambos casos se pueden cometer excesos”, alertó.
Si el precio es fijado sólo por el productor “incrementaría en forma distorsionada y la gente perdería acceso”, pero “si queda en manos exclusiva del gobierno puede ocurrir que se pierdan fuentes laborales si la rentabilidad de las empresas decrece a un mínimo que no garantice la subsistencia de esas fuentes laborales”, advirtió.
Peretta propuso diferenciar, también, a los laboratorios pequeños y medianos nucleados en la Cámara empresaria de laboratorios farmaceúticos -COOPERALA- y la Cámara Argentina de Productores de Medicamentos Genéricos y uso Hospitalario –CAPGEN-, de los grandes como la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos –CILFA- y la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales –CAEME-, ya que estos últimos “tienen márgenes de rentabilidad totalmente diferentes a los primeros”.
Los laboratorios de COOPERALA Y CAPGEN “tienen mercados y tasas de rentabilidad distintas a los más poderosos, más moderadas y los precios son más accesibles, aunque cumpliendo siempre con las normas de calidad de la ANMAT”,
“Entonces hay que tener en cuenta que a quienes más les apremia el aumento de precios es a los primeros que son los que tienen más dificultades económicas. Esto es como comparar Carrefour con un almacén de barrio”, comparó Peretta.
Para fijar el precio de los medicamentos “la primera vez», el titular de SAFYB propuso evaluar el costo de producción, la inversión en investigación y también su inserción en el mercado, de acuerdo con la cantidad de pacientes a quien está dirigido el producto y sus estimaciones de comercialización. También hay que diferenciar “entre los medicamentos bajo patente de precios más elevados de aquellos cuya patente expiró y en todo caso no justifican el incremento periódico.
“Lo importante es encontrar el mecanismo apropiado para que la actualización de los precios de los medicamentos, que lleve tranquilidad a la población, en particular a los jubilados que son los que más consumen, de modo que sepan si les va a alcanzar su jubilación para pagar los medicamentos”, finalizó.



