Descubre cómo funciona el proyecto SETI y qué señales busca para detectar inteligencia extraterrestre en el espacio.

Lo que vas a descubrir en este artículo
De Ozma a la búsqueda de tecnofirmas
La iniciativa comenzó formalmente en 1960 con el Proyecto Ozma, ideado por el astrónomo Frank Drake. Drake desarrolló también la famosa Ecuación de Drake, una fórmula matemática diseñada para estimar cuántas civilizaciones tecnológicas podrían coexistir en nuestra galaxia.

Desde entonces, el objetivo central ha sido detectar tecnofirmas: cualquier indicio o radiación artificial que delate la presencia de tecnología en el espacio interestelar. El episodio más famoso de esta búsqueda ocurrió en 1977, cuando se captó la Señal ¡Wow!, una señal candidata especialmente intrigante. Nunca volvió a repetirse y su origen sigue siendo un misterio.
Del ordenador doméstico a los radiotelescopios
Con los avances tecnológicos e informáticos, el proyecto llegó a los hogares de millones de personas a través de SETI@home. Este popular programa de computación distribuida permitía a ciudadanos comunes aportar la capacidad de procesamiento de sus ordenadores para analizar datos espaciales. En 2020, entró en una pausa indefinida.

En la actualidad, distintos grupos e instituciones participan en la investigación SETI, entre ellos el SETI Institute. La institución emplea tecnología de vanguardia y sistemas de radiotelescopios como el Allen Telescope Array (ATA) para seguir monitorizando el cosmos.


