Política

El Gobierno Nacional volvió a tratar de mostrar un giro discursivo con respecto a sus posición en la causa Malvinas

Javier Milei con las Malvinas: de avalar la prohibición de banderas a usar a los jugadores de la Selección Argentina

 

Javier Milei busca colgarse de la bandera que desplegó la Selección Argentina y que él trató de impedir. Un trapo que entró de incógnito, porque el Gobierno avaló una prohibición, ahora es buscado como un manotazo de ahogado.

El Gobierno Nacional volvió a tratar de mostrar un giro discursivo con respecto a sus posición en la causa Malvinas. A través de un video que compartió en sus redes sociales, Javier Milei, usó a la bandera que desplegó la Selección Argentina tras vencer a Inglaterra y a los dos goles del equipo en ese mítico encuentro. Lo insólito es que en el contexto de ese encuentro por el Mundial, el presidente hizo todo lo posible para invisibilizar el reclamo y, una vez realizado, criticó a los jugadores que se rebelaron ante una prohibición impulsada por el propio Gobierno Nacional.

En tiempos de scrolls y de reels de Instragam que duran menos de dos minutos,  el Director de Realización Audiovisual de la Presidencia de la Nación, Santiago Oría, quiere borrar el historial de Javier Milei sobre las Malvinas. Con un video de 113 segundos intenta sacar de un plumazo los pensamientos, dichos, comentarios y decisiones políticas sobre las Islas Malvinas para escribir una completamente diferente. Que, además de forzada, parece una nueva entrega de decisión política al presidente Donald Trump que, en estos momentos, tiene una disputa con el Reino Unido.

En declaraciones a la BBC, en 2024, Javier Milei ratificó que tiene idolatría por la responsable del hundimiento del crucero General Belgrano: “Criticar a alguien por su nacionalidad o raza es muy precario intelectualmente. Escuché muchos discursos de Margaret Thatcher. Ella fue brillante». También lo hizo en el debate presidencial frente a Sergio Massa, en el que además comparó la guerra de 1982 con los goles de Kylian Mbappé en la final de la Copa del Mundo 2022 y, por supuesto, mucho antes, cuando giraba por los medios de comunicación, también sostenía sus consideraciones ante la exprimera ministra británica.

Este giro patriótico, por otro lado, no solo se quedó en las declaraciones del presidente. También en acciones concretas. La magia de la bandera que tomó Gio Lo Celso y que desplegó ante Inglaterra se basa en que estaba prohibida. Si bien la FIFA sostiene que, en el Mundial, no se pueden usar elementos con contenido político y lanzó una «recomendación» para que eso no ocurra en el partido ante Inglaterra el 15 de julio de 2026, el Gobierno Nacional a través de su Ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, aceptó, avaló y desplegó un discurso en múltiples medios de comunicación para dar a conocer que esa «prohibición» tenía el aval gubernamental.

Incluso, en una de las múltiples entrevistas que dio, Monteoliva indicó que tampoco se iba a poder mostrar el «mapita de Malvinas» (SIC) haciendo referencia a las Islas en varias banderas argentinas, símbolo que es costumbre en las canchas de fútbol nacionales. Este es el contexto por el cual la bandera argentina que fue desplegada en el pleno campo de juego tras vencer a Inglaterra en la semifinal de un Mundial tenía tres particularidades: 1-ingresó al estadio hecha un bollo entre la ropa de un espectador, 2- era una sábana de un hotel y 3- estaba pintada de la noche anterior con una pintura negra. En aquel entonces el Gobierno Nacional avaló sin quejarse un reclamo justo del que ahora se quiere apropiar. Incluso según pudo saber El Destape, desde el Gobierno tampoco se ofreció el pago de la multa que la FIFA le realizó a la AFA por transgredir la regla realizando un reclamo justo y popular.

Por último, más allá de lo que ocurrió en la previa, una vez terminado el encuentro y con todos los jugadores felices por el triunfo y orgullosos por el mensaje enviado al mundo sobre la perdida perla austral, fue el propio Javier Milei que salió a criticarlos. Para fundamentar su posición, Milei tomó una anecdota de un cantante estadounidense, Elvis Presley y dijo: «»En un reportaje le preguntan por la guerra de Vietnam y él dice ‘yo no opino de política, soy alguien que se dedica al entretenimiento'». Tras ese dicho agregó: «No está bueno mezclar agua con aceite, es un deporte, un juego».

Tan solo dos meses después, el giro discursivo de Javier Milei apareció y ahora trata de abrazarse a una bandera que él mismo trató de impedir. Ese trapo escrito, en definitiva, se convirtió en algo más que un pedido, se transformó en un golpe que dio el primer paso para, por ejemplo, el rechazo a Ley de extranjerización de tierras y que, ahora, lleva al presidente a hacer un cosplay de malvinero jugando con el reclamo soberano sobre el suelo más querido en la patria en su extensión.

Por  Federico Lamas- EL     DESTAPE
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