Economía

Mil días de Milei: Industria en crisis y el boom exportador sin valor agregado

La producción manufacturera promedio quedó 10,2% por debajo del período anterior analizado y la construcción retrocedió 26%. Representantes industriales alertaron sobre el consumo, la presión impositiva y la situación de las fábricas, mientras las exportaciones crecieron impulsadas por recursos naturales, productos primarios y sin valor agregados.

GIRO PRODUCTIVO

La radiografía surge de los datos disponibles hasta junio de 2026 y de cálculos propios efectuados sobre las series desestacionalizadas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El promedio de la producción manufacturera entre diciembre de 2023 y junio de 2026 quedó 10,2% por debajo del registrado durante los 23 meses anteriores. La construcción presentó una diferencia todavía mayor, mientras crecieron la capacidad ociosa y las importaciones de bienes de consumo.

En ese escenario, dirigentes industriales consultados por Mundo Gremial reconocieron que al comienzo de la gestión existían desequilibrios macroeconómicos que debían ser corregidos, pero señalaron que la estabilización todavía no logró trasladarse plenamente a la producción, el consumo y el empleo.

La industria quedó 10,2% abajo

El promedio desestacionalizado del Índice de Producción Industrial Manufacturero entre diciembre de 2023 y junio de 2026 resultó 10,2% inferior al registrado entre enero de 2022 y noviembre de 2023.

La comparación no representa la variación entre dos meses aislados, sino el nivel promedio de funcionamiento de la industria durante ambos períodos.

 

El retroceso continuó durante 2026. En el primer semestre, la producción manufacturera cayó 2,2% frente al mismo período de 2025. El componente industrial del Estimador Mensual de Actividad Económica también acumuló una disminución interanual del 1,9%. Los indicadores reflejan las dificultades de las ramas que dependen principalmente del consumo interno y que, por sus características, tienen una fuerte incidencia sobre el empleo privado registrado.

El 40,9% de la capacidad industrial quedó ociosa

Cuatro sectores trabajaron con menos de la mitad de sus instalaciones: caucho y plástico utilizó el 41% de su capacidad; la metalmecánica, el 41,5%; la industria automotriz, el 45,5%; y el sector textil, el 46,6%.

La comparación con junio de 2023 muestra una reducción relativa del 30,9% en la capacidad utilizada por la metalmecánica; del 30,4% en minerales no metálicos; del 29,9% en la industria automotriz; y del 27,6% en textiles.

Textiles, automotrices, papel y productos químicos

La industria textil apareció entre las actividades más afectadas. Su producción promedio desestacionalizada entre diciembre de 2023 y junio de 2026 quedó 21,6% por debajo del promedio correspondiente a enero de 2022-noviembre de 2023.

En vehículos, carrocerías, remolques y autopartes, la producción promedio fue 10,5% inferior. Las actividades relacionadas con la madera, el papel, la edición y la impresión registraron una baja del 11,6%. En sustancias y productos químicos, el retroceso alcanzó el 6,5%.

La caída del nivel de actividad, combinada con el crecimiento de los costos fijos, llevó a numerosas empresas a encarar procesos de reorganización para sostener sus plantas y conservar su presencia en el mercado.

Ctibor: “Las condiciones son necesarias, pero no suficientes”

La secretaria de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) y directora de Cerámica Ctibor, Eugenia Ctibor, definió el período como una transición entre dos modelos económicos.

«Debemos reconocer que se ha estabilizado todo lo que tenga que ver con las cuestiones macro, como la baja inflación, el punto de equilibrio fiscal, pero con esto solo no alcanza, ¿no? O sea, son condiciones necesarias, pero no suficientes para el desarrollo y el funcionamiento del país», sostuvo.

Ctibor planteó la necesidad de aliviar la carga impositiva que enfrentan las pymes, recuperar el crédito y reactivar la construcción. En particular, señaló que el sector ladrillero y ceramista atravesó períodos con plantas paralizadas y que la obra privada no alcanzó a compensar completamente la interrupción de la inversión pública.

Para la dirigente industrial, el acceso al crédito hipotecario puede contribuir a movilizar la construcción, aunque consideró que su implementación debió producirse con mayor anticipación.

martin rappallini UIA defender la industria no es delito

Mariano Mayo: correcciones macroeconómicas y caída del consumo

«Por supuesto que cuando comenzó el gobierno había un montón de cuestiones a corregir o a poner en orden, que estaban fuera de control», afirmó.

Sin embargo, Mariano Mayo advirtió que, con el paso de los meses, quedaron relegados el consumo interno y el poder adquisitivo. Esa combinación impactó especialmente sobre industrias intensivas en trabajo como el calzado, los textiles y distintas ramas manufactureras orientadas al mercado local.

La construcción registró una actividad 26% menor

El promedio desestacionalizado del Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción entre diciembre de 2023 y junio de 2026 quedó 26% por debajo del promedio registrado entre enero de 2022 y noviembre de 2023.

La evolución impactó sobre una extensa cadena que incluye trabajadores de la construcción, contratistas, corralones y fabricantes de cemento, hierro, vidrio, pinturas, cerámicos, ladrillos y otros materiales.

La reactivación del crédito, la inversión privada y la obra pública aparece, para las cámaras industriales, como una de las condiciones necesarias para recuperar ese entramado productivo y laboral.

Más de USD 5.362 millones en bienes de consumo importados

Las importaciones de bienes de consumo alcanzaron los USD 5.362 millones durante el primer semestre de 2026. El monto fue 20,7% superior al correspondiente al mismo período de 2018. Frente al primer semestre de 2025, las cantidades importadas de bienes de consumo aumentaron 2,1%, pese a que el volumen total de productos ingresados al país disminuyó 9,4%.

Despachantes de Aduana

Las entidades productivas plantean que la discusión no debe limitarse a la apertura o al cierre de las importaciones, sino incluir los costos impositivos, logísticos, financieros y energéticos que condicionan la competitividad de las empresas argentinas.

Las exportaciones crecieron 24,6% pero todas fueron de productos primarios sin valor agregado

El comercio exterior mostró un comportamiento diferente. Las exportaciones argentinas de bienes alcanzaron los USD 49.511 millones durante el primer semestre de 2026 y crecieron 24,6% interanual.

El avance respondió a un aumento del 14,2% en las cantidades exportadas y del 9% en los precios. El sector sojero encabezó las ventas con USD 9.082 millones, un 5,7% más que durante el primer semestre de 2025. La cadena representó el 18,3% de todas las exportaciones argentinas.

horizonte campo

El maíz generó USD 4.241 millones y creció 6,9%, mientras el trigo alcanzó los USD 2.540 millones, con un incremento del 39,5%. En este último caso, las cantidades aumentaron 58,3% y los precios retrocedieron 9,6%.

El sector del girasol exportó USD 2.075 millones, creció 128,7% y alcanzó un récord para la serie iniciada en 2002.

Las ventas de carne bovina llegaron a USD 2.511 millones y aumentaron 41,2%. La pesca alcanzó los USD 1.252 millones, con una mejora del 17,4%, mientras las cadenas frutícolas exportaron USD 1.099 millones, un 8,8% más que en 2025.

El sector petrolero-petroquímico se ubicó como el segundo exportador del país, detrás de la soja. Sus ventas totalizaron USD 8.116 millones, crecieron 43,7% y representaron el 16,4% de todas las exportaciones.

Federico Martelli: exportar y generar empleo

Dentro del sector sojero, las exportaciones de biodiésel alcanzaron los USD 95 millones. La totalidad de los envíos tuvo como destino la Unión Europea.

El director ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB), Federico Martelli, sostuvo que el desafío consiste en combinar la generación de divisas con la industrialización de los recursos nacionales.

«Las dos cosas tienen que ocurrir simultáneamente. El que sostiene que con exportar el recurso alcanza está subestimando el problema del empleo. El que sostiene que exportar el recurso está mal está subestimando el problema de las divisas. La Argentina no puede darse el lujo de resolver uno solo de los dos», afirmó.

Martelli consideró que la explotación energética y agroindustrial puede generar una red de proveedores, servicios, logística y conocimiento. Sin embargo, planteó que el país necesita avanzar progresivamente en la incorporación de valor agregado y sostener las industrias que ya transforman materias primas en productos.

El contraste laboral de los primeros 1.000 días

Los datos exhiben una economía en la que el crecimiento de las exportaciones convivió con un menor nivel promedio de actividad industrial y de la construcción. Los sectores agroindustriales, pesqueros y energéticos aportaron mayores cantidades de divisas. Al mismo tiempo, numerosas ramas manufactureras que abastecen al mercado interno funcionaron con altos niveles de capacidad ociosa.

Para los representantes empresarios consultados, los desafíos de la próxima etapa pasan por recuperar el consumo, facilitar el acceso al crédito, reducir impuestos distorsivos, mejorar la competitividad y transformar el crecimiento exportador en nuevas inversiones y puestos de trabajo.

El interrogante central es si la estabilización macroeconómica logrará trasladarse a las fábricas, la construcción y los ingresos de los trabajadores o si continuará la brecha entre los grandes sectores primarios exportadores y las actividades que dependen del mercado interno.

FUENTE,  MUNDO   GREMIAL.

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