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LAURA APROZOV: Lo perverso de botar los alimentos

Desde Alemania   en pleno verano, la periodista Laura Aprozov  comentó  sobre  los  sucesos noticiosos   que alcanzan difusión mediática en ese país, como fue la visita de la reina de Inglaterra,  y siguió  ampliando detalles sobre la pobreza en ese país europeo donde  paradójicamente se destinan a la basura 18 millones de toneladas de alimentos  anuales en buen estado.

Por Gabriel Russo

“24 horas de noticias hablando  de la Reina,  desde  la florcita que puso. Todos los  conductores de noticieros se vistieron de ingleses… Muy  raro, muy raro- comenzó diciendo Aprozov.

Sin embargo su  tema central fue   el desperdicio de comida en Alemania.

“Un tercio de los alimentos que se producen en Alemania,  van a parar a la basura., eso da  18 millones de toneladas de buenos alimentos anuales que van a parar a la basura.  Cifra escalofriante.  Hay  7 mil  bocas de expendio – como ollas populares – para gente de menores recursos-, gente con problemas con la droga, sobre todo en Berlín y Frankfort-.

El consumo está legalizado pero no se puede comercializar. A  los adictos los mantienen  para que no se conviertan en un peligro para la sociedad.

Si  salimos a mirar el mundo, te das cuenta  lo bien que vivimos en Latinoamérica.- señaló Laura-

En los comederos se recicla solo parte de la comida de los supermercados.-  Hay  313  kilos de alimentos  en excelente estado que van a parar cada segundo a la basura. Es  perverso y peligroso a la vez.

Las panaderías tienen 25 tipos diferentes de pan. Otra parte  está formada por opíparos  desayunos que ofrecen los  hoteles. Las bananas con manchitas van a parar a la basura, si un tomate tiene una rayita no la comen. Se obsesionan por la fecha de vencimiento.

Un estudio de una Fundación del Medio ambiente del norte de Alemania dice  cuàl es  el gran problema  de la “Gran basura comestible”.  Hace un paralelo. Cuando los países pobres  pierden alimentos en la agricultura y el transporte. En los países  ricos se pierde en el último eslabón, que es el consumidor. El hombre  o mujer alemanes  tira el 40 % de su alimento a la basura.

Hay 150 tipos diferentes de quesos y embutidos en las góndolas, así  se han convertido en consumidores obsesivos.  Se ofrece y se compra demasiado.

La información que tenemos es que este es uno de los años más complicados  por la pobreza.

No tiene que ver, es que la comida es muy  barata. El alemán es el que menos dinero invierte en comida en toda la Unión Europea.

Hay muchísimo control por parte del Estado a los comerciantes.

La pobreza en Alemania es otra,  pero crece a pasos agigantados. Existe la pobreza con  900 euros en el  bolsillo que permite  lo mínimo y básico.

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