Bullrich pegó el faltazo y crece la pelea por la continuidad de Adorni
La senadora evitó sacarse una foto de respaldo con el jefe de Gabinete

La jefa del bloque no participó de una convocatoria de Karina Milei a todos los senadores oficialistas. Además, anunció la suspensión del informe de gestión del exvocero y fue desmentida por el propio funcionario.
Manuel Adorni Jefe de Gabinete y la Secretaria General de la Presidencia cerraron la jornada de reuniones con senadores de La Libertad Avanza Manuel Adorni Jefe de Gabinete y la Secretaria General de la Presidencia cerraron la jornada de reuniones con senadores de La Libertad Avanza jefatura de gabinete
Con Manuel Adorni en el rol de “jamoncito del medio” (el término que alguna vez usó Victoria Villarruel para describir el papel de Javier Milei en la disputa entre ella y Karina Milei), esta vez la hermana del Presidente libra una pulseada a fondo con Patricia Bullrich. Mientras Karina busca, a toda costa, conservar bajo su órbita la Jefatura de Gabinete, Bullrich insiste en desplazar al exvocero. En medio de esa disputa, la senadora cumple su rol de negociadora con la oposición para evitar que el Congreso expulse al protegido de los hermanos Milei. La preocupación en la Casa Rosada es tal que los senadores oficialistas fueron convocados a Balcarce 50 para sacarse una foto junto a Adorni en una muestra de respaldo. Bullrich no solo estuvo ausente, sino que además anunció la suspensión del informe de gestión que el jefe de Gabinete iba presentar en el Senado el 2 de julio. Horas después, el propio Adorni la desmintió y confirmó que está dispuesto a asistir al recinto de la Cámara alta. El choque de versiones volvió a dejar expuesto que el conflicto interno sigue escalando.
“Ni vengas al Senado. Nadie quiere escuchar tu informe como jefe de Gabinete”, supo este diario que le dijo Bullrich a Adorni en una conversación privada que mantuvieron el lunes. El jefe de los ministros había confirmado que el 2 de julio iría al Senado a dar su informe de gestión. Finalmente, ayer, en medio de la reunión de labor parlamentaria que se llevó a cabo en el Senado, Bullrich dio a conocer que se suspendía el informe. “Hemos decidido que no venga. No tiene sentido. Practicamente no se recibieron preguntas”, argumentó. Sin embargo, Adorni la contradijo horas más tarde. “Estoy a disposición para presentarme”, expresó el jefe de Gabinete.
Las idas y vueltas llegaron después del desfile que armó Karina Milei en Casa Rosada para que todos los senadores oficialistas vayan y den una prueba de lealtad. Incluso, los hizo posar sonrientes para la foto junto a ella y a un incómodo Adorni.
Los dividió en tres grupos: algunos fueron a las 11, otros a las 14 y otros a las 16. Bullrich, cansada de la situación, puso como excusa que no podía asistir porque estaba muy ocupada con la reunión de labor parlamentaria en la que buscaría blindar a Adorni. “Tenía que trabajar para que salga todo bien”, se excusó. Ese encuentro, sin embargo, comenzaba a las 18, es decir, dos horas después del comienzo de la última reunión en Rosada.
Jaqueado por las causas de corrupción que pesan en su contra y silenciado. Así pasa los días el ahora exvocero, que supo hacerse conocido por su tono sobrador y sus respuestas “picantes” en las conferencias de prensa que daba a los periodistas desde Balcarce 50.
En este momento su suerte depende –además del sostén de los hermanos Milei–, de las negociaciones que Bullrich y Martín Menem llevan adelante en el Congreso nacional para que no avancen los pedidos de interpelación de la oposición y lo corran por la fuerza del cargo.
En medio de las conversaciones en Diputados y en el Senado para frenar el intento de la oposición y de algunos aliados para avanzar con el pedido de interpelación, Karina tomó lista de las lealtades y convocó a los senadores a Casa Rosada.
El objetivo de Adorni con esas reuniones era convencerlos de que “es inocente”, y pedirles que lo defiendan en la Cámara alta. Muchos de ellos no querían aparecer en la foto. De hecho, varios de los senadores violetas despotricaban en privado por tener que ir.
Además de Bullrich, tampoco asistieron el senador Luis Juez, de Córdoba, ni Francisco Paotroni, de Formosa. Todos pusieron excusas, pero también mostraron en reiteradas ocasiones estar en contra de la continuidad del ministro coordinador.
Para la foto de este martes, sin embargo, sí posaron después de la primera reunión los senadores Pablo Cervi, de Neuquén –uno de los exradicales que se puso la peluca–, Enzo Fullone, de Río Negro, Carmen Álvarez Rivero, de Córdoba, Vilma Bedia, de Jujuy y Romina Almeida, de Entre Ríos. También estuvo con ellos el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
Bullrich, desde que se desató el AdorniGate se manifestó en reiteradas ocasiones en contra de su continuidad al frente de la Jefatura de Gabinete. Una posición opuesta al disciplinamiento que siempre exigió Karina a todos los ministros y funcionarios violetas.
Fue ella la que salió a decir que el ministro coordinador debía presentar su declaración jurada para explicar la situación y lo atacó de distintas maneras. Sin embargo, ahora es la encargada de trabajar en el Congreso para sostenerlo, más allá de los cuestionamientos que sigue haciendo en público y en privado.
En la reunión de labor parlamentaria de la semana pasada –que terminó por postergar la sesión una semana–, ella había acordado con la oposición que para interpelar a Adorni no hacía falta que el proyecto tenga dictamen de comisión y que se podía avanzar con mayoría absoluta y no con dos tercios. La exministra de Seguridad dejó trascender, además, que la semana de gracia que conseguía iba a servir al gobierno para tomar una definición y que no sean los senadores los que terminen por correr a Adorni del cargo.
Lo cierto es que Adorni no solo no fue expulsado, sino que fue ratificado por Milei que se encargó de llevarlo con él al acto de la Bandera que encabezó en Rosario y, además, por Karina que obligó a los senadores a sacarse fotos con ellos en Casa Rosada.
En esa línea, Bullrich tuvo que cambiar las reglas del juego y el oficialismo comenzó a argumentar que para interpelar al Jefe de Gabinete el proyecto debía pasar por comisión, caso contrario, la oposición debía conseguir el voto de dos tercios de los senadores presentes.
Hay quienes argumentan que a Bullrich, más allá de sus declaraciones, le conviene que Adorni siga en su cargo dentro del gabinete. “Eso perjudica la imagen de Milei y a ella le sirve porque lo ve como un competidor a futuro”, expresan. Por ahora, el escenario sigue igual.
“El gobierno está perdiendo la gracia”, dicen quienes comulgan con Milei, pero miran con cierta distancia lo que está pasando en la Casa Rosada. Más allá de lograr el cometido de postergar la discusión de Adorni unos días, en Diputados Menem contó con el respaldo de sus aliados del PRO, la UCR y algunos legisladores de los bloques provinciales, lo cierto es que al oficialismo se le complicaron las negociaciones parlamentarias por no aceptar perder a su jefe de Gabinete.
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