Milei cerró la mayor privatización de su gestión: la Hidrovía pasa a manos privadas

El Gobierno nacional completó la adjudicación de la Vía Navegable Troncal, conocida como Hidrovía, al consorcio integrado por Jan De Nul y Servimagnus, que quedará a cargo de la operación por los próximos 25 años. La decisión representa una de las privatizaciones más relevantes de la gestión de Javier Milei, por el peso estratégico del corredor en el comercio exterior argentino.
La adjudicación fue formalizada mediante la Resolución 2026-36-APN-ANPYN#MEC de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, que cerró el proceso licitatorio luego de las evaluaciones técnicas correspondientes. La firma del contrato está prevista para un plazo máximo de 30 días.
Según informó el Gobierno, la propuesta de Jan De Nul-Servimagnus fue seleccionada como la mejor oferta dentro del procedimiento. La administración nacional destacó que el cierre del proceso no registró impugnaciones válidas por parte de las empresas participantes y sostuvo que los dictámenes técnicos fueron convalidados durante las distintas etapas de la licitación.
La concesión comprende el dragado, balizamiento, mantenimiento, señalización y operación de la principal vía navegable del país. Por ese corredor circula una parte central de las exportaciones argentinas, especialmente las vinculadas al complejo agroindustrial.
Una concesión estratégica por 25 años
El proyecto abarca el tramo que va desde el kilómetro 1238 del Río Paraná, a la altura de la zona conocida como Confluencia, hasta el kilómetro 239,1 del canal Punta Indio, con salida hacia las profundidades naturales del Océano Atlántico.
La administración libertaria sostiene que la nueva etapa permitirá incorporar tecnología, mejorar el control del tráfico naval y reducir costos logísticos. De acuerdo con el anuncio oficial, la adjudicación activará una baja estimada del 13,5% en esos costos.
El Gobierno también planteó que las futuras obras permitirán que los buques oceánicos carguen a tope en sus puertos de origen, un punto considerado clave para mejorar la competitividad exportadora.
El cambio implica el cierre de la etapa estatal en la administración directa de la ruta y devuelve la gestión operativa al sector privado. Para la Casa Rosada, la medida forma parte de su programa de desregulación, privatizaciones y reducción de la participación del Estado en áreas estratégicas.
Respaldo institucional y auditoría internacional
Para respaldar el proceso, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación firmó un memorando de entendimiento con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. El organismo participó como auditor de las distintas fases del trámite, con el objetivo de verificar estándares de transparencia y mejores prácticas internacionales.
El proceso también incluyó Mesas de Diálogo Interdisciplinarias y una Audiencia Pública Informativa. En esos ámbitos participaron universidades, sindicatos, referentes portuarios y otros actores vinculados al sistema fluvial, que aportaron observaciones técnicas, ambientales e institucionales.
La adjudicación fue acompañada por gobernadores de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones. También fue celebrada por la Unión Industrial Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario y distintas cámaras portuarias.
El respaldo de esos sectores se explica por la centralidad de la Hidrovía en la estructura productiva. La vía navegable conecta puertos, exportadores, industrias y economías regionales, y funciona como una arteria clave para la salida de mercadería hacia el Atlántico.
Las empresas que compitieron
Además de Jan De Nul-Servimagnus, participaron del proceso la firma belga Dredging, Environmental & Marine Engineering NV y la brasileña DTA Engenharia Ltda.
DTA Engenharia Ltda fue descalificada por la Comisión Evaluadora por no cumplir correctamente con la garantía de mantenimiento de oferta, un requisito considerado básico y excluyente dentro del pliego.
DEME NV, por su parte, presentó recursos contra el proceso y cuestionó la evaluación de sus antecedentes técnicos. Sin embargo, sus planteos fueron rechazados porque la empresa no cumplió con la garantía obligatoria para sostener formalmente la impugnación.
El Ministerio de Economía terminó de cerrar ese capítulo con la Resolución 844, que desestimó las apelaciones de la firma belga. Con el aval de la Procuración del Tesoro, el Gobierno concluyó que no existieron arbitrariedades ni trato desigual en la evaluación.
El peaje y el rol del Estado
Uno de los puntos más sensibles de la concesión es el esquema de peajes. La nueva etapa implica que el cobro y la operación queden bajo control privado, con impacto directo sobre los costos de navegación y sobre la estructura logística de las exportadoras.
El Gobierno defiende la adjudicación con el argumento de que la administración privada permitirá bajar costos y mejorar la eficiencia del sistema. Sin embargo, la decisión también abre un debate sobre el rol del Estado en una vía estratégica para el comercio exterior y sobre el control de una infraestructura clave para la economía nacional.
La Hidrovía no es solo un corredor de transporte. Es una plataforma logística que ordena buena parte del flujo exportador argentino y conecta al país con mercados internacionales. Por eso, la concesión por 25 años tendrá efectos de largo plazo sobre puertos, industrias, exportadores, provincias ribereñas y organismos de control.
Con la adjudicación ya completada, el próximo paso será la firma del contrato. A partir de allí, Jan De Nul-Servimagnus quedará formalmente al frente de una de las rutas comerciales más importantes de la Argentina y del Mercosur
FUENTE. GL P



