Crisis pyme: venden menos, cae la producción y piden alivio fiscal al Gobierno
CAME ya alertó por la caída de la actividad industrial y comercial, advirtió sobre problemas de liquidez y reclamó a Luis Caputo un régimen especial de facilidades de pago para evitar un mayor deterioro del sector.


El reclamo empresario llega tras una serie de informes elaborados por la entidad que muestran un escenario de retracción tanto en el comercio como en la industria pyme, atravesado por consumo debilitado, aumento de costos, falta de crédito y caída de inversiones.
Cae la producción pyme
Según el relevamiento industrial difundido por CAME, la producción manufacturera pyme cayó un 3,8% interanual en marzo, aunque mostró una leve recuperación mensual del 1,1%. El informe describió una “coyuntura contractiva generalizada”, donde solo el sector de Madera y muebles logró mantenerse en terreno positivo.
La entidad advirtió que la fragilidad del consumo interno, el incremento de los costos energéticos y logísticos, la competencia de productos importados y la ausencia de financiamiento limitaron el nivel de actividad y postergaron inversiones.
Ventas minoritas con descenso del 3,2% interanual en abril
En paralelo, las ventas minoristas pyme profundizaron su deterioro durante abril. La actividad comercial registró una baja interanual del 3,2% a precios constantes y acumuló un retroceso del 3,5% en el primer cuatrimestre del año. La caída mensual fue del 1,3%.

El informe sostuvo que el consumo se concentró en bienes esenciales y compras de reposición estacional, en un contexto donde los consumidores priorizan promociones, descuentos y financiamiento para sostener el gasto.
La situación impacta directamente sobre la rentabilidad de las empresas. CAME remarcó que el aumento de las erogaciones operativas, los servicios básicos y los costos fijos redujo el margen de maniobra de los comercios y fabricantes pyme.

En el sector industrial, el nivel de utilización de la capacidad instalada promedió apenas el 56,6%, mientras que rubros como Textil e indumentaria y Metal, maquinaria y equipo exhibieron elevados niveles de capacidad ociosa.
El deterioro también alcanza a las expectativas de inversión. Más de la mitad de los comerciantes consultados consideró que el contexto actual no es propicio para realizar desembolsos, mientras que apenas un 19,6% de las industrias afirmó tener condiciones para ampliar capacidad instalada.

Crisis pyme: CAME reclama medidas
En ese escenario, la conducción de CAME decidió trasladar formalmente su preocupación al Palacio de Hacienda mediante una carta dirigida al ministro Caputo.
En la nota, firmada por la secretaria general de la entidad, Beatriz Tourn, y el presidente Ricardo Diab, la organización señaló que numerosas pymes enfrentan “serias limitaciones de liquidez” y cuestionó que los planes de financiación vigentes resulten insuficientes para afrontar deudas fiscales de magnitud.
Además, la entidad advirtió sobre el endurecimiento de los controles de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que —según planteó— avanzan sobre distintos períodos fiscales en simultáneo y derivan en obligaciones de difícil cancelación en el corto plazo.
CAME cuestionó especialmente el esquema vigente previsto en la Resolución General 5321, que contempla alternativas de financiación de entre 8 y 12 cuotas. Para la entidad, esos plazos no alcanzan frente al volumen de deuda acumulada y el peso de los intereses generados en obligaciones de larga data.

Por ese motivo, solicitó la implementación de un régimen especial que contemple obligaciones vencidas al 30 de abril de 2026, incluya planes caducos, amplíe los plazos de financiación y reduzca las tasas de interés aplicadas.
Pese al tono crítico del planteo, la entidad evitó confrontar abiertamente con el Gobierno y reconoció en la carta que la economía mostró “avances importantes en distintos frentes”. Sin embargo, el diagnóstico empresario dejó expuesta una creciente preocupación por la situación real de las pymes, especialmente aquellas vinculadas al mercado interno.

Así, mientras el Gobierno busca consolidar la estabilización macroeconómica, los informes sectoriales de CAME muestran que buena parte del entramado pyme continúa operando en un escenario marcado por la caída del consumo, la pérdida de rentabilidad, el freno a las inversiones y la dificultad para sostener obligaciones fiscales y financieras.
FUENTE. MG



