Golpe final a la Secretaría de Trabajo: Pettovello avanza con una reestructuración que diluye el área laboral en Capital Humano

En una nota exclusiva, Mundo Gremial informa que el Gobierno define por estas horas una nueva estructura que elimina áreas administrativas y profundiza la pérdida de autonomía de Trabajo dentro del mega ministerio de Sandra Pettovello. La degradación, que tiene como máxima figura a Julio Cordero, no tiene antecedentes recientes y llega en medio de la presión internacional de la OIT sobre la situación argentina.

Según pudo reconstruir Mundo Gremial, a partir de documentación oficial y fuentes con acceso directo en el ministerio que conduce Sandra Pettovello, el Gobierno avanza hacia una integración total de las áreas laborales dentro del esquema general de Capital Humano, eliminando múltiples dependencias administrativas y reduciendo el peso político específico de Trabajo.
Horas decisivas en la Secretaría de Trabajo
La discusión se desarrolla este martes en una reunión de todo el gabinete ministerial junto a funcionarios de la Secretaría de Trabajo, donde se terminan de definir los alcances de la nueva estructura.
Los documentos oficiales, a los que tuvo acceso Mundo Gremial, muestran que la reorganización concentra funciones estratégicas en áreas transversales del ministerio y profundiza la centralización administrativa, jurídica, documental y comunicacional.

En paralelo, la estructura laboral pierde autonomía relativa dentro de un organigrama gigantesco que absorbe funciones bajo la órbita directa de Capital Humano.
Aunque formalmente permanecen áreas sensibles como relaciones laborales, asociaciones sindicales, fiscalización y negociación colectiva, el nuevo esquema las incorpora dentro de un sistema mucho más centralizado y subordinado a estructuras generales del ministerio.
Preocupación e incertidumbre entre los gremios
La señal política es contundente: la Secretaría de Trabajo deja de funcionar como un ámbito con peso propio dentro del Estado nacional y pasa a integrarse como una pieza administrativa más dentro del dispositivo construido por Pettovello.
Dentro del propio Gobierno reconocen que el área ya no volverá a ser “la Secretaría de Trabajo como la conocíamos”.

El rediseño además profundiza un proceso iniciado desde la llegada de Cordero, apuntado internamente como el principal impulsor de la degradación del área laboral nacional. La pérdida de estructura, autonomía y capacidad política no registra antecedentes comparables en la historia reciente del país.
Los documentos internos a los que accedió Mundo Gremial reflejan con claridad la nueva lógica de funcionamiento: fuerte centralización en auditoría, monitoreo, control documental, comunicación institucional y seguimiento administrativo.
Incluso la comunicación del área laboral queda absorbida dentro de un esquema centralizado de prensa y contenidos bajo la órbita ministerial. La nueva estructura incorpora monitoreo en tiempo real de medios y redes sociales, elaboración de informes de impacto y coordinación integral de respuestas comunicacionales.
Julio Cordero con un ojo en la OIT
El momento político agrega todavía más tensión. A pocos días de la próxima conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, Argentina aparece en el listado extenso —todavía no definitivo— de casos que podrían ser tratados en la Comisión de Aplicación de Normas por denuncias vinculadas a derechos laborales y sindicales.

En ese contexto, la virtual disolución política de la Secretaría de Trabajo podría convertirse en un elemento adicional de presión internacional sobre el Gobierno argentino.
Fuentes vinculadas al ámbito sindical internacional señalan que la degradación institucional del área laboral podría influir en la definición final de los casos que serán efectivamente tratados en Suiza durante junio.

En paralelo, crecen las versiones sobre la posible ausencia presencial de Cordero en la conferencia de la OIT 2026. Según pudo saber Mundo Gremial, el funcionario evaluaría participar de manera remota vía Zoom desde Argentina, en un escenario de creciente desgaste político y cuestionamientos internacionales.
La reorganización impulsada por Capital Humano marca así un punto de inflexión: el área que históricamente articuló conflictos laborales, relaciones sindicales y negociación colectiva pierde centralidad dentro del Estado y queda absorbida por una superestructura administrativa de dimensiones inéditas.
FUENTE. MG.



