Caputo celebra ropa barata mientras la industria textil se desangra

En medio de la peor crisis que atraviesa la industria textil argentina en años, con fábricas cerrando y miles de trabajadores despedidos, el ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a provocar desde las redes sociales. Con ironías, defendió la apertura importadora y aseguró que el Gobierno logró que “la ropa se abarate”, minimizando el impacto social de un sector que se hunde.
El funcionario, autodenominado “Messi de las finanzas”, redobló la apuesta al afirmar que nunca compró ropa en Argentina porque “era un robo”, y que quienes podían viajar lo hacían para adquirir prendas en el exterior. Sus declaraciones, que incluyeron la frase “ya no necesitás comprar pasaje, solo saber usar internet”, fueron recibidas como un baldazo de agua fría por empresarios y trabajadores textiles.
Desde la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, Claudio Drescher respondió con dureza, acusando a Caputo de ser parte de una “casta repetida” que nunca resolvió los problemas del país. Mientras el ministro celebra la ropa importada y la compra online en dólares, la industria nacional sigue contando despidos y suspensiones, atrapada entre la apertura indiscriminada y la falta de políticas de protección.



