Gremios conforman un nuevo espacio sindical y lanzan un plan de lucha federal contra la reforma laboral


La hoja de ruta del plan de lucha comenzará con una masiva movilización a la capital de Córdoba el jueves 5 de febrero, seguida de una segunda protesta en la ciudad de Rosario, Santa Fe, el martes 10. El objetivo central de estas acciones es interpelar directamente a los mandatarios provinciales que negocian con el Ejecutivo nacional para que rechacen el proyecto oficialista.
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Tras la primera reunión de coordinación, en la que participaron dirigentes como Abel Furlán (UOM), Daniel Yofra (Aceiteros), Edgardo Llano (APA), el Capitán Mariano Moreno (Centro de Patrones), y Hugo Yasky (CTA-T), entre otros, el Secretario General de ATE, Rodolfo Aguiar, señaló que el Gobierno debe empezar a preocuparse ante la consolidación de este frente de unidad: “Se abre un nuevo capítulo en la confrontación que mantiene con los trabajadores”, sostuvo el dirigente, quien calificó la reforma como un intento de «humillación» que será respondido con dureza en las calles.

Aguiar comparó el riesgo político del oficialismo con el pasado reciente: “No vaya a ser cosa de que con el empecinamiento en destruir a los sindicatos y los trabajadores, empiece el tiempo de descuento para el oficialismo”, advirtió, trazando un paralelismo con el impacto que tuvo la reforma previsional durante la gestión de Mauricio Macri.
Presión sobre los gobernadores y fondos públicos
Uno de los ejes más fuertes del nuevo frente es la denuncia de negociaciones entre la Nación y las provincias. Los sindicatos advirtieron que no permitirán que los gobernadores «vendan por dos pesos» los derechos de los trabajadores a cambio de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) o fondos coparticipables.

“Tenemos que exponer a los gobernadores. Tienen que quedar en evidencia aquellos que pretendan avalar esta reforma”, apuntó Aguiar, agregando que la propia iniciativa gubernamental esconde una «reforma fiscal encubierta» que terminará por desfinanciar a los estados provinciales.
Rechazo total: nada de cambios parciales
A diferencia de otras posturas negociadoras, el Frente de Sindicatos Unidos rechazó de plano la idea de dialogar para modificar solo algunos artículos de los 136 que componen el proyecto. Según su análisis, aunque se logren rescatar puntos aislados, el grueso de la ley sigue siendo perjudicial para el conjunto de los trabajadores del país.

Asimismo, descartaron esperar a una eventual declaración de inconstitucionalidad por parte de la Justicia: “La última vez que la Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad de una reforma laboral tardó 13 años. No podemos esperar ese tiempo. Con esta reforma, en meses, desaparecemos”, sentenció el titular de ATE.
El horizonte del 11 de febrero
El plan de acción tendrá su punto culminante el próximo miércoles 11 de febrero, fecha prevista para el tratamiento de la reforma en el Senado. Para ese día, los gremios estatales ya ratificaron un Paro General con movilización al Congreso, buscando dar el golpe final a una normativa que, denuncian, solo traerá «más precarización y más explotación» bajo la pantalla de una supuesta modernización laboral.
FUENTE. MUNDO GREMIAL



