El día que el Cura Paco empezó la Misa con el himno, tras haber “tomado” al Palacio de “injusticia”.

Por Margarita Pécora B. –
Hoy 31 de marzo pasó algo que dejó boquiabiertos a los “supremos” que miraban asustados por las rendijas de los ventanales del Palacio de Justicia en Tribunales cómo Paco, un discípulo del Papa Francisco, miembro del Grupo de “Curas en Opción por los Pobres”, reunía en los propios umbrales del imponente edificio, sin el menor esfuerzo, a centenares de personas en una Misa sui generis. La congregación daba por concluido el prolongado ayuno realizado junto a cinco de sus compañeros. ¿El motivo? ¡Exigir la renuncia de la Corte Suprema de injusticia!
Y en esa fervorosa proclama, lo acompañaron cientos de gargantas coreando a una sola voz desde la Plaza Lavalle: “Se va a acabar, se va acabar la dictadura judicial”. Y eso pasó este viernes, en las propias narices de un poder cuasi mafioso que se ha hecho experto en armar causas judiciales, perseguir y proscribir a dirigentes políticos que no comparten los ideales neoliberales.
Luego de dar varias vueltas al edificio que alberga a la Suprema Corte, el Cura se decidió a ingresar al Palacio y entregar una Nota a los magistrados. “En ella les decíamos que presenten la renuncia a sus cargos en el máximo Tribunal de Justicia ya que, por las razones expuestas, estamos convencidos de que no tienen autoridad moral, ni autoridad ética para estar al frente de la justicia de nuestra Patria- detalló Olveira.
“Ahora queremos respuesta, y si no la tenemos, seguiremos no dejándoles dormir si no nos dejan soñar”.-consignó el sacerdote en sintonía con la sugerencia que les dejara el diputado Rodolfo Tailhade en su visita a los participantes en el ayuno, donde llamó a la sociedad a movilizarse porque “solo con el juicio político no alcanza”
El edificio que alberga las oficinas de la Corte Suprema de Justicia, fue el destino final de la marcha que el Padre Paco y los integrantes de la organización “Les Jóvenes”, habían iniciado una semana atrás en Plaza de Mayo, conmemorando el Día de la Verdad, La Memoria y la Justicia. Y por eso muchísimas personas provenientes de barrios humildes del conourbano bonaerense, y también de la Capital Federal, se acercaron a testimoniarle su apoyo al Cura Paco y a sus compañeros, entre ellos a Gustavo Bellido, veterano de Malvinas que cumplió justo 60 años en medio del ayuno.
Todos querían hacerse fotos con el hombre que apenas podía disimular bajo una barba rala, las ojeras enmarcándole sus claros ojos celestes. Todos querían abrazar al Cura sencillo, de la gorrita negra con el crucifijo, la virgen y una banderita cubana colgándole en el cuello, y en ese intercambio de abrazos, muchos también notaron la delgadez de Paco, acentuada por los kilos que le cobró la protesta. “Porque de eso se trata, como bien dijo en sus palabras previas a la Misa: de “poner el cuerpo” a este reclamo.
“Esta lucha en realidad la iniciaron el Grupo “Les jóvenes” -reconoció el religioso. Ellos tuvieron la idea que yo acompañé, porque me pareció que era el camino para que el 24 de marzo no termináramos en la Plaza de Mayo, sino que de ahí viniéramos a la Corte. Porque hoy acá es donde tenemos el problema, enfatizó-, donde tenemos una democracia condicionada por un poder judicial que es un partido judicial. Articuló de ese modo el intento de asesinato a la dos veces presidenta de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner- y su intento de proscripción.
Sobre su entrada al Palacio de Tribunales , Olveira apuntó “este hecho fue ignorado por Clarín y La Nación, cuando nada ponen es porque quieren que se sepa lo menos posible”
Al preguntarle cuál es la expectativa después de este ayuno, Paco anunció. “El movimiento obrero el 13 de abril convoca a una masiva movilización, que tiene que seguir en las calles. Pidiendo ese juicio político. ¡Goliat no suele caer todos los días, pero a veces David tira un buen hondazo y pega en medio de la frente!- graficó para luego afirmar: “esto es pujar un poquito por ese milagro de que se termine la corrupción judicial en nuestra patria”.
El padre Olveira recordó en el acto a Hebe de Bonafini –Madre de Plaza de Mayo-, quien antes de partir pidió “hay que hacer una pueblada para echar a estos jueces … Es acá donde hoy tenemos que terminar todas las marchas- sugirió Paco, aludiendo a la existencia en el lugar de esa mafia judicial.
“No teníamos ningún cálculo político, nunca hubiéramos imaginado terminar así, aprendemos de los pobres todos los días,- dijo-nos quisieron echar. El segundo día éramos muchos más y nos animamos a salir de una esquina hasta la puerta de Tribunales, y la tercera noche empezamos a golpear este Palacio de Justicia, ya éramos muchos , una columna grande, y ayer éramos tantos que decidimos “tomar” el Palacio –dijo simbólicamente hablando. “Así al menos por dos días este Palacio volvía a ser del pueblo”.
La foto que ilustra esta nota, la logró la joven María González, colaboradora de la Fundación que dirige el Cura Paco. El mensaje de esta instantánea, es el de un Cura que parece emerger de la propia guarida de la Corte mafiosa, llamando con sus dedos en forma de V, a conseguir la victoria que se consumaría al echar del Palacio de Justicia a los magistrados corruptos.



