IGNACIO COPANI: El Mundial globalizado.

Por Gabriel Russo.
El cantante y compositor que acompaña con su arte comprometido las causas justas en la Argentina, posa su mirada sobre detalles del mundo globalizado que impacta también en el Mundial de fútbol mediante la despersonalización y el despojo de la identidad.
Inspirado en el Mundial de fútbol, Copani acude a su Memoria y señala: “Me acuerdo cuando Alemania le ganó la final a la Argentina, los jugadores de Alemania hicieron unos bailes de burla sobre los gauchos argentinos que caminaban como con una parte rota de su organismo, mientras ellos iban erguidos como si fueran “la raza superior”».
A partir de eso, fue que yo invoqué a los dioses, santos y vírgenes del futbol al castigo divino que mereció Alemania, y bueno va el segundo Mundial que se va en primera ronda. Así que alguien los recontra mofó también. Hay que ser hidalgo en la derrota, reconocerla como cuando pedís disculpas sin condicionamiento, y asumir con gallardía el triunfo; esa camada de jugadores alemanes no lo habían interpretado así, parecen los “anti” cuando en vez de celebrar las virtudes o propuestas, se anclan en la entidad del otro para tener alguna representatividad. Yo no necesito ser anti nadie para sostener mi fe, mi gusto futbolístico ni mi preferencia política. Soy propositivo.
Cuando Macri dice “la raza superior” no hay un solo periodista macrista que le haya dicho, por lo menos que dijera la nacionalidad.
Si él en Alemania hacía esa aclaración, al menos va a ser multado porque no se puede hablar en eso términos y a mì me parece que acá también debería legislarse claramente de las líneas que se puedan pasar en el lenguaje y en el sentido de las frases también.
Si esa frase hubiera estado en boca de Cristina Fernández, actuaba la DAIA inmediatamente.
Ah, pero no tengas dudas, pero eso es también por lo sesgada que es la mirada de la DAIA, que no es universal y tiene distintas varas para interpretar las cosas como se le da la gana porque la derecha de acá ha tenido más de una cosa que ofendería al colectivo judío y no ha actuado y capaz que te burlás de un gol que le hacen y te quieren meter preso.
No sé si te acordás del reportaje que le hizo Niembro a Julio Grondona, que Niembro le pregunta por qué no hay referís judíos, y Grondona contesta: «lo que pasa es que a los judíos no les gusta trabajar, no les gusta correr…y al otro día, Carta documento y quilombo…»
Por eso creo que debería haber una legislación como dijo el General, que te toque el órgano más sensible, cuando se dicen esas cosas. También hay una polémica con una joven relatora de fútbol muy bienvenido que haya mujeres relatoras de futbol y descubrieron que la piba tenía muchas publicaciones en las redes, racistas, muy violentas, y esas cosas hay que sancionarlas desde que sos pibe, no es menos grave que estacionar mal. Siempre pasa de lo simbólico, y después el que lo ha llevado como algo natural sin malicia, es tiempo ahora de construirse, si verdaderamente lo hiciste inocentemente te corregís como te puedes corregir un error gramatical. Ese correctivo para mi tiene que ir de la mano de una sanción, no desproporcionada pero sí que duela y que sea efectiva y sea parte de lo común.
¿“Mundo Copani” en que andás?
Yo ando ya de retirada, sigo con mi trabajo, pero nada rutilante para destacar en los medios que al menos la estética mía sirve para que yo pueda sobrevivir con mis recitales con la convocatoria y los lugares que me puedan aguantar, pero es muy difícil decir algo que dentro de las estéticas que están en los Medios, yo como que ya no tengo algo que pueda oponerle desde mi lugar, que pueda romper la cápsula que habito.
Hoy pensaba, si prohibieran la letra O, se acaban los temas de los Mundiales, porque desde el Mundial de Italia que fue el último, todos los temas son Oh, oh, oh, y ahora le agregaron Hayya Hayya. Está pasando algo con los Mundiales y es que está todo tan globalizado y tiene muchas cosas para estudiar, primero la despersonalización, no hay identidad, es como la Fórmula Uno, sacando el circuito de Montecarlo que reconocemos la rotonda, lo demás es una carrera que no sabes si es en Singapur, o donde. Acá pasa lo mismo, están todas las notas de color durante el día, de la potencia económica, los edificios, las restricciones, lo que puede ser Catar, pero los estadios son todos iguales, la apertura de cada partido es igual, demostrando que pueden tener un fuego artificial nuevo que no hace humo y después fijate la presión que hay, no sé si por la globalización o la exposición, pero la presión que hay en los deportistas en los árbitros, en los dirigentes y en las hinchadas también.
Fíjate como se grita un gol a cualquiera en la primera fecha, de la primera ronda y le haces un gol a Nueva Zelanda que no está en el Mundial y saltan los suplentes, lloran niños y adultos, un gol de penal se festeja como si fuera el de Maradona a los ingleses. Es una cuestión de despersonalización. Hoy puedes ver 20 horas un canal de Noticias e informado no vas a estar las noticias internacionales que pasan, no ocurren ahí, te enteras por otros lugares -resumió Copani-.