
El ex Presidente de Bolivia, Evo Morales, presentó en agosto pasado, el Decálogo de Runasur, considerado como un conjunto de principios orientadores de este mecanismo de integración plurinacional entre los pueblos indígenas, afrodescendientes, organizaciones sociales, sindicales, territoriales y movimientos sociales de la región. Runasur, creado por autoconvocatoria, se propone resolver la deuda histórica que los pueblos afrontamos en un contexto de crisis económica, social, cultural y, sobre todo de vida. A propósito, Guillermo López, Médico militante nos ofrece su visión sobre este evento que se celebrará del 4 al 6 de noviembre en Capital Federal.
“Acá en la Argentina se llevará a cabo el IV Encuentro de RUNASUR. (quiere decir, casa, vida, hombre, humano),- precisó López-, es decir todo lo relacionado con el hombre y su naturaleza, por supuesto en la vida. Su esquema es el hombre que piensa, que filosofa el futuro, que mantiene una relación directa con la sociedad, el medio ambiente y por supuesto, la relación con el tiempo y la “madre tierra”.
Esos son componentes que aparentemente pertenecen a un idioma pretérito que no tiene fundamentos, pero no hay que envidiarle a ninguno de los grandes filósofos. Ellos se empeñan en un pensamiento común bastante avanzado en su trayectoria, que les permitió antes que los europeos, conocer las propiedades de los germoplasmas, y hacer ingeniería genética.
Esa es una defensa bastante importante de lo que representó la medicina en el mundo moderno, después del desarrollo de Europa, lo que significó la penetración de esos conocimientos.
Los pueblos indígenas- argumentó Guillermo-, tienen una identidad con una caracterización genérica de gran desarrollo intelectual. Lo que pasa es que nadie lo estudia por una cuestión de principios de carácter político, de dominación, entonces lo que renace acá, es simplemente la sumatoria de lo que es el eurocentrismo, la dependencia y la identidad de los pueblos indígenas. No les llamo originarios porque simplemente es un enfloramiento que no ha cambiado absolutamente la postura internacional y nacional, con respecto al racismo que se tiene sobre el mundo indígena.
-Desde chicos nos decían que eran indios, después pasaron a ser pueblos originarios ¿cuál es exactamente el término? ¿por qué es despectivo?
No es despectivo, sino simplemente lo consideraron una necesidad de incorporarlos a los distintos proyectos que nacieron de una identidad que le pueden decir “indígena”, o “pueblos originarios”, pero siempre estamos hablando de la misma sociedad, la misma gente, el mismo pueblo, o los pueblos que los componen.
Son distintas naciones que no tenían límites geográficos, ni tampoco grandes conflictos, aunque existían, se salvaban normalmente antes de las luchas, en una discusión que generalmente estaban dadas por los intérpretes. Eso permitió que de pronto, un inca fuera al país de los aztecas, porque eran grandes navegantes. No hay que olvidarse que el “salto de rana”, de los alacalufes vinieron en canoas directamente desde las Milanesias, o de Mongolia a través del Estrecho de Bering. Todas esas cosas ocurrieron hace aproximadamente diez mil años. Eso le da un valor a la caracterización de esa emigración y que después con posterioridad se le llamó “indígenas” a toda la población, como una manera de no reconocer las naciones que lo componente.
Acá en el país teníamos 36; ahora quedan 19. Y para colmo, todo mixturado porque durante los primeros 200 años de la conquista, los españoles no trajeron mujeres, entonces tenían hijos y relaciones reproductivas con las indígenas. Por supuesto a los hombres se los ejecutaba, se los esclavizaba.
No se puede retroceder en el tiempo y hay que buscar un nuevo filón de la filosofía y el pensamiento político para volver a unir a los pueblos latinoamericanos y darles una identidad y fuerza que se sostenga frente a la presencia de una invasión ya inminente, que ya se dio en el empobrecimiento de la sociedad, con los préstamos.
-¿Cuándo se hace, y dónde ese IV Encuentro de RUNASUR?
Ya están los cupos limitados, se hará el 4, 5 y 6 de noviembre; en el Club Banco Provincia. Se va a trabajar en comisiones, para quienes dominen cada una de las expresiones que después se volcarán en el Decálogo que es el que da Evo Morales.
En realidad esta no es idea de él, sino que nacieron en distintas épocas. Inclusive Simón Bolívar lo toma como parte de la integración de América Latina. A partir de ese vínculo que estamos buscando, que es de base, no es de superestructura, de instituciones o de jerarquizaciones empresariales, como en el caso del Mercosur y otras distorsiones que han sufrido los intercambios comerciales en toda América Latina. O sea el Pacto del Pacífico, el Paco andino, elementos que solo la utilizan como dominación geoestratégica y geoeconómica- concluye Guillermo López-.