De acuerdo a lo que argumentó el legislador, dicho pedido de informes es requerido al Ejecutivo debido al “creciente y preocupante fenómeno de violencia”. En la iniciativa se inquiere sobre la cantidad de casos de violencia escolar en establecimientos educativos bonaerenses sucedidos en los años 2011 y 2012 y de las acciones, programas y políticas impulsadas tendientes a contribuir con la disminución de todas las formas de violencia y/o riesgo de violencia escolar.
Por otra parte, también se solicitan datos específicos referidos al Programa Provincial de Prevención de la Violencia Escolar instaurado por Ley 12299.
En relación a dicho programa, Foglia expuso que fue “creado en el ámbito de la Dirección General de Cultura y Educación” y “estableció como objetivos primordiales contribuir a la disminución de todas las formas de violencia y/o riesgo de violencia escolar y, en todo lo que sea factible, también en lo social, propiciando la modificación de las pautas culturales que las sustentan”.
“Así como sensibilizar y concientizar a alumnos, padres, cooperadores, docentes, directivos, supervisores y en general a todos los estamentos que conforman el concepto de comunidad educativa, en relación a la problemática social de la violencia, entre otros”, comentó el legislador provincial.
Asimismo, el senador sostuvo que desde el Estado “existe una responsabilidad indelegable en la adopción de una política global que atienda a la problemática y que prevenga la violencia como una cuestión donde están involucrados los derechos humanos y la seguridad de los integrantes de la sociedad”.
“Pero la gigantesca tarea que significa prevenir la violencia, no puede ser afrontada solamente desde el gobierno, sino que en ello debe comprometerse e implicarse la sociedad toda, por ello el abordaje de esta temática debe realizarse interdisciplinariamente dado su carácter complejo y polifacético”, añadió.
Para finalizar, Foglia requirió “tomar una iniciativa fuerte desde el Estado para frenar el auge de la violencia y un programa provincial de prevención de la violencia, que se despliegue en todos los establecimientos educacionales, será el inicio de una reversión de una tendencia alarmante y el comienzo de una acción firme y sistemática de difusión de valores y modelos que resalten la cooperación y la solidaridad como método para resolver los conflictos”.