La Jornada, organizada por el Ministerio de Salud de la Nación, contó con la participación del Dr. Martín Sabignoso, Coordinador Nacional del Plan NACER, el Lic. Humberto Silva, Responsable Nacional del área de Planificación Estratégica del Plan NACER y la Dra. Ana María Sala, Responsable Nacional del Área Médica Plan NACER. También participaron de la misma, autoridades de la Universidad de Berkley (USA), la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), la Universidad de Buenos Aires, la Universidad de La Plata, el Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), entre otros.
El objetivo del encuentro estuvo centrado en la divulgación de las investigaciones implementadas por el Plan NACER en el camino por afianzar la generación de conocimientos sobre la Salud Pública en la Argentina bajo un espíritu de construcción colectiva del aprendizaje. La agenda de trabajo se dividió en tres bloques: estudios de evaluación del plan NACER, estudios para la priorización de políticas públicas en salud a través del Plan NACER y estudios para identificar oportunidades de perfeccionamiento del diseño e implementación de políticas en salud.
Iniciado en el año 2005 en el NEA y el NOA, y luego extendido al resto del país en el 2007, el Plan NACER depende del Ministerio de Salud, y tiene como principal objetivo “mejorar la cobertura de salud y la calidad de atención de las mujeres embarazadas, puérperas y de los niños/as menores de 6 años que no tienen obra social”. Es de público conocimiento que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzará próximamente la ampliación de su cobertura a jóvenes mujeres y varones de hasta 19 años y mujeres de hasta 64 mostrando así el éxito del Plan en la gradualidad de incorporar a grupos poblacionales, que llegará a cubrir a unas 9,2 millones de personas aproximadamente, en un programa financiado por desempeños.
La Diputada calificó la Jornada como muy interesante y ampliamente productiva. Destacó así la gradualidad del Plan con el objetivo de fortalecer la equidad y financiar las brechas existentes en materia de salud en nuestro país. El enfoque de creación de derechos que tiene el Plan centrado en acuerdos gubernamentales, nominación de resultados, cobertura explicita (derechos asociados a servicios) y su integración con la Asignación Universal por Hijo (AUH) y Asignación Universal por Embarazo (UAE) son algunos de los elementos considerados al momento de evaluar su efectividad.
Desde sus inicios, en 2005, fueron atendidos por el programa 3,3 millones de embarazadas y niños menores de seis años, y la mayor afluencia de beneficiarios empezó en 2009, con la implementación de la Asignación Universal por Hijo. La AUH determinó un crecimiento en el ritmo de afiliación de más del 70% en 2010 respecto del año anterior. Las dimensiones de la cobertura indicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 2010, a saber: cobertura poblacional, cobertura de prestaciones y cobertura financiera han sido receptadas una vez más por el Ministerio de Salud de la Nación para el diseño de los lineamientos estratégicos del Plan NACER 2012-2015: ampliación del alcance, sintonía fina en el diseño e implementación e institucionalización de las buenas prácticas para disminuir costos.
La importancia de contar con buenos indicadores, de documentar los procesos y el aprendizaje en general es un insumo fundamental para el diseño de políticas públicas en materia de salud, por eso se valoró la conveniencia de haber creado una suerte de “sistema de capitalización de buenas prácticas” en el marco del Plan.
Las asimetrías que caracterizan a nuestro país y la diversidad de nuestras provincias, a modo de ejemplo, la población de Buenos Aires cuenta con 730.000 personas dentro de la franja de cobertura y Tierra del Fuego con 3.200, hace que sea necesario realizar una evaluación del impacto distributivo del gasto del Plan. Esta y otras posibilidades son factibles con verdadero debate sobre políticas de salud en el marco del federalismo argentino.
La necesidad e interés de realizar una encuesta nacional e integral de salud en nuestro país es una tarea pendiente que ya realizan otros países de América Latina. Por ello, se vio con mucho agrado el diálogo iniciado con México, que ya va por su sexta encuesta nacional. Existen posibilidades crecientes de transferencia de las buenas prácticas surgidas del Plan NACER a ese país y a otros como Ecuador.
Los beneficios del Plan NACER han sido indiscutibles. Es, sin lugar a dudas, una política pública en materia de salud por la que la Argentina es reconocida internacionalmente; de hecho, asistimos al análisis que hacía un profesor de Berkley sobre los los éxitos del Plan. El Plan Nacer muestra que podemos trabajar en conjunto y seriamente en materia de salud pública. Sus beneficios concretos, y más generales, han sido la toma de decisiones con base en estudios técnicos e indicadores cuanti-cualitativos, la importancia de la alianza con el sector de la academia, el abordaje metodológico específico que favorece la replicabilidad en otras áreas de la salud, la importancia del trabajo en red y de la articulación de los establecimientos tratantes y la generación de información fehaciente y actualizada en materia de salud para todos los argentinos.
Asimismo, por último, como médica de profesión la Diputada indicó la jerarquización de las personas trabajadoras de la salud que provocó el Plan NACER.